Málaga

Hoteles en Málaga

Capital de la costa del sol, Málaga sorprende al visitante por las mil caras que le dan sus 3.000 años de historia. Desde sus orígenes fenicios hasta nuestros días, la ciudad ha ido adaptando lo mejor de cada uno de los pueblos que la han habitado. El presente de Málaga es el de una gran capital española que tiene al sol como su más preciado tesoro.

Tanto por su potencial turístico como industrial, Málaga cuenta con una extensa red de alojamiento que va desde los albergues más modestos al lujo de los hoteles de 5 estrellas, pasando por apartamentos, pensiones, hostales y magníficos hoteles boutique del centro.

Centro histórico.- En nuestra opinión, la mejor zona para alojarse. Todo está a mano, comercios, restaurantes y atractivos turísticos. La Alameda y Larios, son sus calles principales y están salpicadas de establecimientos hoteleros para todos los gustos.

Las playas.- Esta es otra de las áreas más turísticas de la ciudad y sede de grandes hoteles que se sitúan principalmente en el Pº Marítimo Pablo Picasso. Frente a las playas de la Farola, la Malagueta, Pedregalejo y el Palo, hay un sinfín de apartamentos turísticos de alquiler y hostales de dos y tres estrellas en las calles adyacentes.

Teatinos o El Ejido.- Son zonas más alejadas pero muy frecuentadas por estudiantes que alquilan apartamentos a precios más económicos.

Imprescindibles de Málaga:

Museo Picasso.- Ubicado en el edificio donde el genio nació en 1881 y en el que vivió hasta 1884, en el número 15 de la Plaza de la Merced. Alberga obras y objetos personales del artista y una biblioteca especializada.

La Catedral.- Nuestra Sra. De la Encarnación, situada sobre la primitiva mezquita almohade, comenzó su construcción en 1530 y concluyó en el S.XVIII. Es conocida también como la “manquita”, porque le falta una de sus torres que nunca se construyó.

La Alcazaba.- Palacio fortaleza bastante bien conservado, situado a los pies del monte Gibralfaro, donde se ubica el Castillo.

Teatro Romano.- En la base de la Alcazaba, totalmente restaurado vuelve después de 2.000 años a ser utilizado para lo que fue concebido, teatro y espectáculos.

Castillo de Gibralfaro.- Edificado en el S.XIV, proporciona unas magníficas vistas de la ciudad. En su lugar, en tiempos fenicios y romanos hubo un faro por el cual lleva ese nombre.

Playas.- Málaga goza del privilegio de tener varias playas urbanas que le dan un aire ciertamente vacacional casi todo el año. Son 14 km de confortable arena, surcados por estupendos paseos marítimos que permiten al visitante, una especie de sala de relax fuera del bullicio y el tráfico de sus calles. Sus nombres son: La Malagueta, La Misericordia, San Andrés, San Julián, El Palo o Pedregalejo. Un poco más alejadas del centro están Guadalmar, Baños del Carmen o el Peñón del Cuervo.

Comer en Málaga.- Variedad, riqueza y sencillez, podrían ser los tres elementos fundamentales de la gastronomía malagueña. El tapeo es quizás la forma más sana y sabia de probar todo o casi todo: pescaito frito, con su estrella principal (el boquerón), el espeto (forma tradicional de comer sardinas asadas) y por supuesto todo tipo de productos y derivados del cerdo de origen local o importados de otras partes de Andalucía y el resto de España.

De compras.- Ropa, calzado, bolsos, complementos, artesanía, antigüedades e incluso obras de arte, son sólo algunos de los artículos que ofrece esta urbe comercial que abre su centro histórico al cliente. Con la calle peatonal Larios como eje central, más de 1.000 comercios entre la ribera del Guadalmedina, y las calles Carretería, Álamos y Alcazabilla.

De marcha.- Málaga es perfecta. Desde el jueves hasta el sábado, la ciudad bulle, siempre hay alguien o algo que hacer. Desde la Plaza de la Merced hasta la de la Constitución, pasando por las calles Granada, Alcazabilla, plaza Uncibay, Convalecientes, Comedias, Luis de Velázquez y Santa Lucia, todo son bares y clubes de música en directo para todos los gustos. Y a partir de Mayo, ¡a “terracear” sin parar!

Cuando venir.- No hay un momento concreto para venir a Málaga y todos son válidos. Con casi 300 días de sol al año, los veranos son calurosos y los inviernos suaves. Si no te agobia el calor tú momento es de Junio a Septiembre y si prefieres buen tiempo aunque sin opción de playa, Abril, Mayo y Octubre son tus meses. 

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Guía de Viaje de Málaga

Catedral de la Encarnación

Museo Picasso

La Alcazaba

Málaga cuenta con el dinamismo y el ambiente de una típica ciudad porteña, ofreciendo una mezcla perfecta entre historia y cultura, playas doradas y brillantes aguas mediterráneas, todo en un ambiente contemporáneo. Esta atractiva y cosmopolita ciudad se asienta en una bella bahía de Andalucía, bendecida con holgadas jornadas de ...

Imágenes por Flickr/crossine0

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