Hoteles en Argel

Mil años de historia contemplan a esta hermosa ciudad del mundo árabe, influenciada por fenicios, bereberes, vándalos, otomanos y franceses, sus últimos colonizadores. Estos últimos  destruyeron algunos de sus más elegantes palacios árabes para construir su coqueto paseo marítimo que hoy disfruta y que rodea la mágica y laberíntica casba (casco antiguo). Actualmente, la capital argelina lucha por hacerse un lugar en el cuadrilátero turístico mediterráneo y a pesar de que las circunstancias no ayudan, cada día son más los europeos que la visitan.

El alojamiento en Argel está todavía por desarrollarse en lo que respecta al turismo de masas y los servicios que éste requiere. No obstante, existen algunos hoteles de singular belleza y exotismo situados en zonas que conviene conocer.

Telemly.- Es probablemente la mejor zona de Argel para alojarse. Un barrio residencial y moderno, elevado sobre el resto de la urbe, que alberga hoteles boutique de sorprendente diseño y alguna que otra cadena europea, que proporcionan una vista espectacular de la bahía.

Centro.- Como en cualquier ciudad árabe es un área bulliciosa y muy comercial. Los alrededores de la Plaza Audin, concentran la mayor parte de establecimientos de nivel correcto y precios muy asequibles.

Casba.- Es la ciudad vieja, un entramado de calles laberintico que cuenta con algunos hoteles y hostales de tipo familiar muy económicos. También hay pequeños palacetes de arquitectura y decoración otomanas un poco más caros y con un encanto especial.

Imprescindibles de Argel:

La Casba.- Primer asentamiento poblacional de la ciudad construido sobre una colina. Supone sumergirse en una atmósfera plenamente árabe. Bullicio, ruido de comerciantes y clientes, mezquitas entre las que se encuentran las más populares de la ciudad: Kechaua, Djemmá el Djedid y la de Djemmá el Kebir, se intercalan entre algunos notables edificios del S.XVII

Bab El Qued.- Es uno de los barrios más populares de Argel. Se extiende desde la Casba y es conocido por sus tres relojes y el Mercado Tríada.

Kouba.- Un histórico pueblo que se desarrolló con la colonización francesa y que hoy en día es una de las zonas residenciales más codiciadas de Argel.

Gran Mezquita.- Es la más antigua del país, de planta cuadrada tanto su decoración como su tamaño requieren un paseo tranquilo.

Basílica de Notre Dame d’Afrique.- Situada el norte de Argel es la construcción cristina más relevante de la ciudad.

Museo del Bardo.- Antigua mansión turca que hoy en día alberga uno de los museos etnográficos más completos de África.

Playas.- A pesar de que el baño playero no es uno de los hábitos más extendidos entre los argelinos, cuentan con maravillosas playas en la cercanías de la capital: Zeralda (pueblo marinero y turístico), muy cerca de la ciudad y Costa Turquesa (situada al este), ofrece ensenadas rocosas y largas playas de arena fina.

Comer en Argel.- Más allá del Cuscús (plato nacional), la cocina argelina incluye exquisiteces que no puedes dejar de probar. Para carnes y verduras la salsa Chermoula resulta imprescindible. Después, ¿qué tal un Burek? (hojaldre relleno de carne, huevos fritos y cebolla picada). Como plato principal, dale una oportunidad al Iham Liahlou (guiso de cordero con ciruelas, canela y agua de azahar). Y de postre, pastelitos de sémola, almendras, dátiles y miel con el famoso té a la menta.

Compras.- Alfombras, cobre, trajes típicos, joyería y alimentos, son básicamente los productos susceptibles de compra en esta metrópoli mediterránea. También, especialidades bereberes y saharauis de alfarería se pueden encontrar en cualquiera de los mercados de la casba. Si prefieres algo más elevado, la calle Didouche Mourad, cuenta con las tiendas más elegantes a precios mucho más económicos que en Europa. Ve preparado para el deporte nacional  “el regateo”, es una forma de vida, no es un medio para conseguir el fin, sino prácticamente el objetivo, regatear siempre y en todo lugar, incluso por educación.

Vida nocturna.- Ninguna ciudad árabe del mundo es el paraíso de la diversión nocturna. Pero Argel, como excolonia francesa, presenta influencias que la convierten en un lugar interesante cuando se pone el sol. Desde los restaurantes más elegantes para una cena típica y un posterior espectáculo, hasta salas de fiesta, discotecas y verbenas populares con la música tradicional argelina. 

Cuando venir.- Para un español el ritmo climático de Argel, es absolutamente familiar. Es casi idéntico al de cualquier capital mediterránea española. Inviernos y primaveras suaves, veranos calurosos y otoños lluviosos, así que tú eliges. 

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Imágenes por Flickr/escapio