Dusseldorf

Hoteles en Düsseldorf

Capital de la región de Renania del Norte Westfalia, a orillas de Rihn, es la ciudad más importante del oeste de Alemania. Arte, cultura, vanguardia artística, pero sobre todo una impresionante veta comercial que la convierte en el gran centro comercial del país.

En esta ciudad de más de medio millón de habitantes, cabeza visible de una de las regiones más populosas y pujantes de Alemania, los alojamientos se suceden por doquier. Desde los hoteles más exclusivos, pasando por innumerables establecimientos de cadena, funcionales y a un precio más o menos asequible para el estándar alemán y terminando en boutique hotels y hostels baratos pero con todo el diseño y el estilo que puedas imaginar.

Alstadt.-Esta zona es básicamente el casco histórico de Dusseldorf. Por aquí abundan además de pequeños hoteles y boutique hoteles de cualquier rango de precios, un gran número de apartamentos de alquiler, para todos los bolsillos. Los hay en edificios históricos y otros de nueva construcción y con todo a la última. Entre la ribera del Rihn y la calle Breite, está tu objetivo.

Stadtmitte.-El centro moderno de Dusseldorf por el contrario es sede los principales hoteles de la ciudad. Los más lujosos e imponentes se ubican en torno a la avenida Berliner Allee y hasta llegar a la estación en Konrad-Adenauer-Platz. En esta zona de calles anchas llena de tiendas y restaurantes, se localizan la mayor cantidad de establecimientos: hostels, apartamentos turísticos, hoteles de 3, 4 y 5 estrellas combinados con albergues más que económicos.

Friedrichstadt.-En este barrio de la zona sur, al que se llega recorriendo unos cientos de metros de la avenida Berliner, el alojamiento se centra en hoteles boutique de gestión familiar ligeramente más baratos que en las otras zonas. Aunque un poco alejado del centro, muchos visitantes lo eligen por ser más económico.

Imprescindibles de Dusseldorf:

Alstadt – Ciudad Vieja.-La parada de metro Heinrich Heine Allee es el epicentro de casco histórico de Dusseldorf. Destruido por completo en la 2ª guerra mundial, fue reconstruido siguiendo los planos originales y hoy en día resulta una zona que llena de orgullo a sus paisanos.

Burgplatz – Plaza del Castillo.-Situada junto al río, se llama así porque en tiempos hubo en ella un castillo del que sólo queda en pie una torre en la que se puede disfrutar de un mirador excepcional sobre ambas orillas del Rihn.

El Paseo Fluvial.-Uno de los más hermosos de Alemania, recorre toda orilla derecha del río. Un magnífico recorrido que permite admirar la silueta de la vecina Colonia en el lado opuesto.

Basílica de San Lamberto.-Construida en estilo gótico de ladrillo alemán es un símbolo de la ciudad.

Ayuntamiento.-Un precioso edificio del siglo XVI que es sede del gobierno municipal y que se divide en tres zonas perfectamente visitables.

Neuer Zollhof.-Quizás hoy en día estos edificios del genial arquitecto Frank Gehry sean los iconos más representativos de Dusseldorf. Una original composición de tres edificios amorfos y curvados de 50 m de altura el más alto y con acabados diferentes.

Comer en Dusseldorf.-El Düsseldorfer Senfrostrassen, es sin duda alguna la gran especialidad local. Un asado a la parrilla con mostaza que resulta exquisito. Igualmente si pruebas el Rheinischer Sauerbraten (lo mismo pero con carne de adobada), no te arrepentirás. Otras opciones igualmente típicas son: Blutwurst (morcilla frita), mejillones al estilo renano, patatas fritas en rodajas y el contundente Eintopf (un guiso tradicional de carne y verduras), y después a correr…

De compras.-Königsallee, es la calle comercial y nudo gordiano de la vida en Dusseldorf. Todo un centro comercial al aire libre, repleto de tiendas de moda, ocio, suvenires, electrónica, delicatesen y sobre todo diseño. Algo que en esta ciudad representa un punto positivo en todo.

Vida nocturna.-Este es otro de los grandes atractivos de Dusseldorf. Con una de las medias de edad más jóvenes de Alemania, Dusseldorf ofrece un rico y abundante panorama cuando el sol se pone. Grünstrasse y Steinstrasse representan lo más “in” y moderno de la urbe. Para los muy jóvenes, Ratinger Strasse, los pubs y coctelerías se llenan de chicos y chicas de cualquier parte de Europa con ganas de fiesta.

Cuando venir.-En nuestra opinión la mejor época para venir al Dusseldorf son los meses de Mayo a Septiembre y sino no te acobarda el frío, la navidad resulta muy entrañable.

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Imágenes por Flickr/mararie