Hoteles en Cork

Flotando entre dos afluentes del río Lee y surcada por innumerables canales, la rebelde y popular Cork, muestra las huellas de una historia complicada y en ocasiones opresiva. La brisa marina le da un punto melancólico que no olvidarás. Pero por otro lado las contagiosas ganas de vivir de sus habitantes se transmiten a cualquier recién llegado. Disfruta de sus callejuelas, el whisky y la cerveza local, te lo pondrán más fácil. No te frustres intentando entenderles, aunque sepas inglés.

Alojarse en Cork, te resultará relativamente sencillo. Bastante variedad tanto en precio como en estilo a lo largo del río Lee. Desde Hoteles de 5 estrellas, pasando por pequeños hoteles de 3 y 2, B&B, apartamentos de alquiler, hostels y albergues para jóvenes mochileros.

Estación de tren.- En la margen izquierda del río Lee, cercano a su desembocadura en la ría de Mahon, está la estación central. Como suele ser habitual en sus alrededores se concentran un nutrido grupo de hoteles de nivel correcto y precio asequible, allí hay hoteles de cadena de 2 y 3 estrellas y un par de hostels de baño compartido. La calle de referencia es Lower Glanmire Rd.

Centro.- Tanto en la margen izquierda como en la derecha, esta es la zona que más establecimientos ofrece. La calle McCurtain y sus aledañas a un lado del río y Cé Andarsan en el otro, son las principales opciones. Pensiones, hoteles de cadena de 2, 3 y 4 estrellas, ofrecen alojamiento céntrico y en algunos casos con bonitas vistas.

Clarke’s Bridge.- Río arriba sobre Western Rd hay varios hoteles, B&B y apartoteles con más o menos pedigrí, que siguen estando céntricos y que permiten ahorrar unos euros por noche. 

Imprescindibles de Cork:

Iglesia de Santa Ana.- Es una de las iglesias más tradicionales de Cork, se encuentra en el tradicional barrio de Shandon y tocar sus campanas resulta una de las tradiciones más ancestrales de Cork. Dicen que el que hace repicar sus campanas aunque sólo una vez en la vida, obtiene el título de ciudadano de Cork. Al reloj de su torre se le conoce como el mentiroso de las cuatro caras.

Crawford Gallery.- Situada en Patrick’s Street, es el museo más importante de la ciudad y alberga los moldes Canova, hechos de escayola y donados por el museo vaticano en 1818. Otras obras importantes son: El Torso de Belvedere, el Laocoonte o el discóbolo. 

Catedral de Santa María y Santa Ana.- Es la catedral católica de la ciudad y se la conoce también como “the North Cathedral”.

Catedral San Finbar.- Es el otro gran templo de Cork, perteneciente a la iglesia de Irlanda, de confesión protestante, merece la pena su visita. 

El Ayuntamiento.- Otro edificio de piedra caliza que sustituyó al antiguo destruido durante “la quema de Cork” en la guerra de la independencia llevada a cabo en 1920.

Parque Fitzgerald y Jardines de la Universidad.- Son los dos pulmones verdes de la ciudad, el primero en la zona oeste y los otros más céntricos y atravesados por el río Lee.

Blarney Castle.- Famoso por el color de su piedra, que según la leyenda concede el don de la elocuencia a quien la besa. 

Comer en Cork.- La capital del sur de Irlanda, cuenta con alguna estrella Michelin entre sus restaurantes. A pesar de la fama de simplicidad y monotonía, la oferta culinaria de Cork e Irlanda en general ha mejorado mucho en los últimos tiempos: Estofado típico, el exquisito colcannon (puré de patata, col, mantequilla, sal y pimienta), empanada de ternera y por supuesto una sabrosa y contundente Guiness para acompañar. Pero además, el omnipresente mar, deja tesoros culinarios tales como: mejillones, vieiras y algas marinas, pero si eres más de tierra, prueba alguna de las magníficas carnes salidas de los pastos más verdes que puedas imaginar.

De compras.- Si hay un lugar especial para la actividad comercial, es el Mercado Inglés. Data de la época de Jaime I, de 1610. Es un mercado cubierto donde se pueden comprar verduras, frutas, carne, pescado y alguna cosita más… Además, en el centro: Opera Lane, Cornmarket Centre, Merchant’s Quay, Paul Street y North Main Street, son algunas otras zonas repletas de tiendas y almacenes.

Cuando venir.- En Cork, como en el resto de Irlanda llueve, pero si te vienes entre Junio y Agosto, lloverá, pero te secarás antes. 

Imágenes por Flickr/escapio