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Viajar con alergia: consejos y recomendaciones para que las alergias no te fastidien las vacaciones

¿Has notado que estornudas más cuando viajas? ¿Tienes que tener especial cuidado con lo que comes? ¡Bienvenido al club! Si tienes algún tipo de intolerancia o alergia seguro que te has topado con más de un problema viajando… o tienes que ir cargado de antihistamínicos y medicamentos para paliar los síntomas de tu alergia o cualquier posible reacción que puedas tener. Pues bien, Skyscanner ha consultado con una experta en alergología y con un buen puñado de blogueros que, como tú, también sufren sus alergias en silencio.

Sigue leyendo y toma nota, porque aquí van unos cuantos consejos y recomendaciones para que las alergias no te fastidien las vacaciones.

Según la Sociedad Española de Inmunología Clínica (SEIAC) el 33% de la población española padece algún tipo de alergia y las personas alérgicas al polen suponen ya el 15% de la población mundial. Pero no dejes que tu alergia se convierta en un impedimento para viajar.

¿Qué tipo de alergia es más problemático para un viajero?

En palabras de Cynthia Giovanna Araujo, Especialista en Alergología e Inmunología Clínica, las alergias alimentarias son las más problemáticas para los viajeros, “básicamente porque son las más difíciles de evitar y existe mayor riesgo de contaminación cruzada”. Además, “si se produce una anafilaxia, puede comprometer la vida del viajero”. Por eso es importante que el paciente lleve consigo un plan de viaje para casos de emergencia.

Respecto al polen y los ácaros, las enfermedades alérgicas “son enfermedades geográficas y, por tanto, incluso en un mismo país diferentes pólenes predominan en cada lugar”. En este caso, es importante consultar las páginas de aerobiología en internet donde informan del tipo de polen que habrá en el lugar en concreto cuando se vaya a visitar. Con esta información se pueden programar las vacaciones en función de las temporadas de menor polinización. Además de llevar siempre encima la medicación prescrita por el alergólogo.

mujer con alergia primaveral

 

¿Qué precauciones debo tomar antes del viaje si tengo alergia?

El alérgico siempre debe informarse antes de viajar.

En el caso de los pacientes con alergia alimentaria / Consejos para viajar sin gluten:

  • Contactar con la aerolínea y comentar el tipo de alergia que se padece, además de verificar que hay menús libres de alérgenos.
  • Consultar páginas web como la de la Asociación Española de personas con alergia a alimentos y látex o la de la EAACI (en inglés)
  • Llevar siempre un papel con al tipo de alimento al que se es alérgico y lo que se debe evitar consumir escrito en el idioma correspondiente al destino del viaje.

En el caso de las alergias respiratorias / Consejos para viajar con alergia al polen:

  • Buscar los diferentes tipos de pólenes que dominan en el área y consultar el grado de polinización
  • Llevar la medicación adecuada.

¿Hay que ir al médico antes de viajar si eres alérgico?

Como especialista en Alergología e Inmunología Clínica, la Dra. Araujo recomienda visitar siempre al médico antes de un viaje. “Es muy importante llevar un informe médico para que quede constancia del tipo de alergia que presenta el paciente y la medicación necesaria para su patología”.

¿Qué tipo de documentación debo llevar encima si soy alérgico y viajo?

El informe médico realizado por el alergólogo, con el tratamiento respectivo y el plan de emergencia en caso necesario.

¿Es necesario vacunarse antes de viajar?

Pues depende del tipo de alergia. Siempre hay que consultar con el especialista.

¿Tengo que llevar seguro médico si voy a viajar con una alergia?

¿Hay que evitar algún destino si te tiene alergia?

Según la Dra. Araujo, no hay por qué evitar ningún destino o lugar, pero sí hay que tomar precauciones necesarias en función de la alergia que se padezca. Además de llevar siempre la medicación, la documentación necesaria y tomar medidas de prevención.

Consejos prácticos para viajar con alergia

  1. Consultar las diferentes páginas web que existen sobre pacientes con alergia alimentaria

  2. Llevar un documento con todos los alimentos que se deben evitar en el idioma del país

  3. Consultar páginas web especializadas en aerobiología para conocer el grado de polinización y el tipo de polen que predomina en el lugar al que vas a viajar.

  4. Contactar siempre con el alergólogo antes de viajar con alergia.

  5. Llevar encima la medicación necesaria, el informe médico y el plan de emergencia, por si fuera necesario.

  6. Los alérgicos a los ácaros del polvo deberían llevar encima un documento con medidas de desalerginización de los ácaros del polvo doméstico. El alergólogo te lo puede facilitar.

  7. Ponerse en contacto con la aerolínea para consultar si el menú a bordo está libre de alérgenos alimentarios. La información suele encontrarse en la página web de cada compañía aérea, o puedes consultarla en este artículo de Skyscanner donde recopilamos todos los números de contacto de las aerolíneas.

  8. Solicitar habitaciones de hotel libres de humo.

  9. Consultar si el alojamiento está libre de mascotas

  10. Llevar siempre seguro médico.

Tanto si perteneces o no a esos casi 14 millones de españoles que sufren algún tipo de alergia (vamos, el 30% de la población de España), seguro que estos consejos de blogueros de viaje que viajan con algún tipo de alergia seguro que te resultan útiles:

Alergia al Sol – Miryam Tejada, A donde quiera que vaya

“Todos los veranos (sea al inicio o al final) estoy dos días con una reacción alérgica tanto por la cara como por el pecho. No avisa, sale sin más y por mucho que utilice la protección 50+ no lo puedo evitar. La anécdota fue cuando hace 4 años viajé al Algarve con mis amigas. Era 28 de agosto y ya ni me acordaba de la alergia. Estando en Tavira, en un chiringuito súper guay y pasándolo en grande, me salió mi reacción. Por lo que me aguó la fiesta… Me tuve que poner una camiseta de tirantes -no teníamos nada de manga larga- un pañuelo por encima de los hombros, un gorro y pantalones. Es decir, todas en bikini bebiendo y yo pues haciendo lo que podía… Es que el picor es muy fuerte.”

CONSEJO: “Para combatirlo tengo pastillas. Y una vez que aparece una crema. Pero por lo general no hace nada.”

Alergia a los ácaros de la humedad – Verónica, Touristear

“Hace algunos años me fui a Londres a mejorar mi inglés y mi alojamiento era en un college, en las típicas residencias de estudiantes donde compartía habitación con otras dos chicas más. Entre que la habitación no tenía buena ventilación y mi alergia a los ácaros de la humedad, no pasaron ni cinco minutos y ya empecé a sentir los síntomas de la alergia, picor en nariz, ojos.

Lo primero que hice fue pedir que me cambiaran de habitación, pero tardaron unos cuantos días en darme una nueva. Así que mi alergia pasó de ser un picor de nariz y ojos a quedarme sin voz casi una semana, tos, rinitis… Eso sí, después de esa semana horrible, no volví a tener alergia en Londres a los ácaros de la humedad.

CONSEJO: “Para que no me pase esto o para minimizar los síntomas intento no olvidarme mis pastillas para la alergia, y si me las olvido, lo mejor es dormir en un hotel y si no se puede, ventilar la habitación y ¡no sacudir las mantas!”

Alergia al polvo – Vanessa, Viajeros Callejeros

“Tengo alergia al polvo y a “algo” más, que a día de hoy aún no han podido descubrir, después de varias pruebas. Así que cuando menos me lo espero y sin causa aparente, empiezo a estornudar, de manera continua, normalmente durante varias horas, algo que únicamente calmo ofreciéndole al cuerpo una dosis “extra” de antihistamínicos. Esto en los últimos años, estando de viaje, me ha pasado en los aviones, en el momento del aterrizaje, cuando lanzan una especie de perfume por los pasillos (no todas las compañías aéreas lo hacen). Pese a estar atenta para taparme la nariz, al final siempre acabo estornudando durante varias horas seguidas, dejándome las primeras en el destino, prácticamente anulada como persona.”

CONSEJO: “La única forma en la que puedo enfrentarme a esto, es viajando siempre acompañada de antihistamínicos, tanto el que utilizo habitualmente, como el que utilizo cuando tengo brotes algo más fuertes. Y es que no conocer exactamente cuál es el problema que provoca esos ataques de estornudos, no me permite poder evitar la causa…”

Alergia al pelo de animales (perros y gatos) – Fran Márquez, 365 sábados viajando

“Recuerdo la última vez que estuvimos en Japón, en plena Golden Week con todos los alojamientos con el cartel de “completo”. Tuvimos que alojarnos en casa de una anfitriona de Couchsurfing que tenía un gato (y así lo decía claramente en su perfil), pero era esa opción o dormir en la calle.

Cuando llegamos a su casa, cuál fue mi sorpresa al ver que era un gato persa. ¡Mi mayor enemigo dentro del mundo de los gatos! Pero esa no era la sorpresa más grande que me llevé. Resulta que la propietaria del gato era una chica que compartía piso con nuestra anfitriona pero que en ese momento estaba de viaje, así que imagina donde acostumbraba a dormir… Sí, en la habitación donde pasaríamos las próximas dos noches. Así que cada noche teníamos que pelearnos con el felino para que se quedara fuera, y la verdad es que era escurridizo como él solo. Nos costaba bastante encontrarlo para sacarlo fuera y que nos diera tiempo a cerrar la puerta, ¡y todo esto sin que la dueña de la casa se diera cuenta!

CONSEJO: Como ya he dicho, no es un problema demasiado importante, pero siempre intento no estar cerca de cualquier animal peludo, y en mi mochila nunca falta un Ventolín, ya que en ocasiones me cuesta mucho respirar bien y necesito que se me abran bien los bronquios.

Alergia a los ácaros del polvo y la humedad – Ismael, Cuentaviajes.com

Una vez tuvimos que buscar una farmacia en Italia para comprar un ungüento expectorante para dormir sin cremas, la que nos ponían nuestras madres, pues entre que la mujer era muy mayor y de inglés poco y que el nombre comercial en Italia era otro estuvimos casi 20 minutos gesticulando hasta que nos entendió.

CONSEJO: Siempre viajo con mis inhaladores y pastillas antihistamínicas. En la Unión Europea no suele haber problemas en las fronteras o en los aeropuertos, pero cuando vas fuera es mejor llevar los prospectos de los medicamentos en inglés o por lo menos el principio activo por si los pierdes poder comprarlos. Yo llevo un documento de mi médico de cabecera donde escrito en castellano e inglés explica que son medicinas para mi uso.

Alergia a los ácaros – Jairo, Mochila Nómada

Desde pequeño he tenido alergia a los ácaros y durante muchos años tuve que vacunarme semanalmente para control mis reacciones frente al polvo. En 2007 me mudé a vivir a Amsterdam y por un despiste me olvidé mi medicación en Barcelona. El dueño de la casa donde pasé mis primeros días en Holanda me dijo que no era necesario volver a casa a por las vacunas y me contó que él años atrás había pasado por lo mismo. Me dijo: “Mira, mi casa no es la más limpia de Amsterdam y precisamente eso te ayudará. Tu aguanta un par de semanas y verás que el cuerpo se acostumbra.”. De primeras me dio un poco de miedo ya que además del polvo tenía moqueta y un gato, pero al cabo de 10 días “surgió la magia”

CONSEJO: Desde entonces he viajado por medio mundo y me he llegado a hospedar en sitios realmente polvorientos, pero en muy rara ocasión he tenido ya reacción alguna. No sé si fue la terapia del holandés, pero nunca más me he tenido que medicar y a no ser que sea un lugar MUY húmedo duermo tranquilo en cualquier lugar.

Alergia a los gatos – Carol Gutiérrez, En el camino con Moonflower

“Viajo mucho por Asia, y allí los gatos son omnipresentes en casi todos los sitios. Y parece que además huelen mi alergia, y siempre acaban viniendo donde yo estoy. Da igual la gente que haya a mi alrededor. Sólo vienen hacia mí. Una vez, en la isla de Koh Samed en Tailandia, donde hay muchos gatos (y también perros), estábamos cenando en un restaurante al aire libre. Yo estaba comiendo pescado y marisco (un manjar para ellos). La mitad de los gatos de la isla empezaron a venir donde yo estaba sentada. Cada vez había más. Empezaron a enredarse por mis piernas, a subirse encima de la mesa, a olisquear mi plato…. Yo intentaba sacármelos de encima, mientras empezaba a estornudar sin parar, a sentir unos picores tremendos en mi piel y a tener los ojos irritadísimos con unos lagrimones como panes. Ya no sabía qué hacer.

Al final, mi pareja tuvo que levantarse e ir quitándome de encima todos los gatos, y apartarlos, yo ya no podía ni rozarlos. Tuvimos que pedir la ayuda del personal del restaurante e incluso los otros comensales que había alrededor, dándose cuenta de tremenda escena, tuvieron que colaborar llamando la atención de los gatos hacia su mesa, para que yo pudiera terminar de cenar a gusto. Medio restaurante colaborando en la causa de apartar de mi a los gatos. La cena fue un auténtico show. Cenamos a todo correr y nos marchamos rápido huyendo del acoso de los felinos. Aquella noche soñé con gatos.

CONSEJO: Para afrontar el problema cuando viajo, siempre intento procurar no acercarme a ellos y que no se acerquen a mi (aunque no siempre lo consigo). He llegado a no cenar/comer en algún sitio por esa razón o no alojarme en algún alojamiento concreto por saber que tienen gatos. Siempre suelo llevar antihistamínicos en mi botiquín por si acaso, aunque habitualmente no me hace falta acabar tomándolos. También procuro tomar mucha vitamina C y B para paliar los efectos de la alergia.

 

test de alergia

Alergia a las picaduras de insectos – Irene Villena, Traga Viajes

Aún recuerdo aquel año en el que las amigas de la carrera de enfermería decidimos que al finalizar el segundo año eso de ir a pasar unos 4 días a las playas del Algarve era una estupendísima manera de celebrar el fin de exámenes. Todo fue sobre ruedas, de no ser por la primera noche en la que muy entrada la madrugada, mientras todas dormíamos revueltas en el salón del apartamento. Las desperté a todas con un grito enorme, me acaba de picar en la mano algo, dedujimos que era una araña… Todas ellas enfadadas y a la vez riéndose por lo escandalosa que estaba siendo, yo llorando por el intenso dolor, y ninguna de ellas apreciaba nada en mi mano, como loca yo pedía una pomada antiinflamatoria porque sabía que era lo que se avecinaba.

¿Habéis visto alguna vez esos dibujos animados en los que alguien está clavando con un martillo un clavo y por error se pilla el dedo o la mano? ¿Qué ocurre acto seguido? Pues que la mano se hincha, se pone roja y parece que tengas un guante de boxeo, pues así es como amaneció mi mano. Lo que para ellas esa noche fue una exageración al día siguiente acabó en mucha preocupación por su parte. No daban crédito con aquella mano tan horrible que se me había puesto. Yo estaba con picor y dolor, pero mucho menos que en el momento de la picadura… La mañana la gastamos en las urgencias de un centro sanitario, y me llevé un molesto pinchazo intramuscular en el glúteo.

El médico alucinaba con semejante mano, y me advirtió del cuidado que he de tener cuando viajo a zonas rurales, tropicales en las que pueda haber gran cantidad de insectos y más aún si son de riesgo de malaria, dengue o chikungunya.

CONSEJO: Para afrontar mi problema con las alergias a las picaduras, viajo siempre con seguro de viajes. Mi botiquín viajero es más extenso de lo normal. Mis trucos son los siguientes:

  • Antes de salir del alojamiento ya sea por la mañana o la noche me aplico repelente para insectos.

  • En el momento justo de la picadura, si puedo hacerme con un cubito de hielo, lo pido, lo envuelvo en tela y me lo aplico rápido en la picadura, alivia mucho y reduce la inflamación.

Pantalón largo siempre, o un pañuelo largo para cubrir zonas del cuerpo por la noche.

  • Pido mosquitera en los alojamientos.

  • Duermo totalmente tapada con calcetines por encima del pantalón del pijama y con saco sabana, ya sea invierno o verano, e intento dormir hasta con la cabeza tapada.

  • Llevo un informe detallado en inglés, con lo que contiene el botiquín y el motivo por el que llevo esas medicinas. Para así evitar problemas y posibles malos entendidos en los aeropuertos, ya que llevo objetos punzantes (las agujas). Como son medicamentos muy imprescindibles, suelo llevarlos en el equipaje de mano y van siempre conmigo.

  • Llevo todo tipo de repelentes, ungüentos, pomada antiinflamatoria, antiinflamatorios en comprimidos y en viales para pincharme si la inflamación y reacción es muy grande. Y un inyectable precargado de adrenalina subcutánea para auto pincharme, en caso de shock anafiláctico.

VIAJAR SIN GLUTEN

Intolerancia al gluten – Juan Ayala, Un celíaco por el mundo

“Volábamos de Santiago de Chile a Isla de Pascua. Debido a un error de la aerolínea no había menú sin gluten en ese vuelo, a pesar de que lo había solicitado en la reserva. Además, en ese avión viajaba un alérgico a los frutos secos, por lo que advirtieron que nadie debía consumirlos. Así que, ni siquiera pude sacar el paquete de anacardos que llevaba en mi mochila. Pregunté qué solución me podían dar y, para mi asombro, se reunieron las azafatas junto a la cocina del Boeing 787 para confeccionar mi menú a partir de su comida personal: varias piezas de fruta y yogures del listado sin gluten de Chile presentados en una bonita bandeja. ¡Todo un detalle sin gluten por parte de las azafatas!

CONSEJOS: Creo que el problema de un celíaco al viajar se resuelve con aceptación, imaginación y hambre. Lo explico. Tres años viajando non-stop me sirven para afirmar que la dieta sin gluten no me impide viajar a ningún lugar del mundo, pero tengo muy claro que viajo para conocer el mundo y sobrevivir con la comida. Aceptar que lo más probable es comer comidas aburridas y que no voy a disfrutar de la parte culinaria de un viaje es el primer paso; si luego encuentro algo típico y sin gluten, pues mucho mejor. Tener imaginación es imprescindible para mezclar comidas básicas y seguras sin gluten, para inventar qué comer y para ser capaz de explicar tu problema a quién no conoce la enfermedad y no habla tu idioma. Con hambre, una comida simple sin gluten (como arroz blanco con carne a la plancha al lado o varias piezas de fruta) puede convertirse en la comida más sabrosa del día.

intolerancia al gluten

Intolerancia al gluten – Octavio, Montse y Álvaro, Un mundo para tres

“Viajando por China es normal el que la mayoría de las personas con las que te cruzas no hablen inglés, además nos advirtieron que no nos fiáramos demasiado porque cocinaban muchas cosas con ingredientes con gluten, incluso en la supuesta pasta de arroz, podía estar mezclada con trigo o similares, así que, para ahorrarnos más disgustos, mediante un traductor de chino decidimos escribir; arroz blanco con pollo que no pique. Cuando nos dimos cuenta que casi lo entendían todos, el pobre de Álvaro se pasó los siguientes 30 en días en China, almorzando arroz con pollo y cenando pollo con arroz. Eso sí, ¡tranquilidad absoluta!

CONSEJOS: Lo mejor, más práctico y seguro, es como hacemos nosotros, llevamos una mochila de equipaje de mano a la que hemos bautizado como “la mochila despensa”, cargada de productos sin gluten. Pan de molde, galletas, cereales, kétchup en monodosis, golosinas, pasta y barritas energéticas.

UN CONSEJO a las madres que quieran viajar con sus hijos celiacos, acostúmbrales a comer de todo desde bien chiquitos, siempre es más fácil que luego se adapten en los viajes a probar comidas diferentes a las que normalmente comen en casa.

Intolerancia al gluten – Eva, Un mundo fascinante

“Mi anécdota curiosa, al menos a mí me lo pareció, sucedió en Finlandia en un centro de observación de osos pardos salvajes. Este lugar estaba en el interior de un bosque muy alejado de “la civilización” y muy cerca de la basta frontera rusa. El caso es que nos preparaban un picnic para pasar la noche ¡Y tenían de todo sin gluten para mí! Me quedé muy sorprendida porque no esperaba que tuviesen nada, dado el lugar recóndito en el que se encontraba ¡Con lo difícil que resulta a veces en España, incluso en ciudades muy grandes, encontrar un lugar donde tengan cosas sin gluten! Y allí, en Finlandia, en medio del bosque, tenían de todo para mí; bollitos, dulces, pan, muesli, etc. A medida que avancé en el viaje, comprobé que es sencillo encontrar cosas sin gluten en Finlandia.

CONSEJOS: Debido a que no puedo tomar gluten (ni trigo, ni cebada, ni centeno, ni avena) cuando viajo lo que hago es llevarme comida para mí en una mochila; sobre todo galletas, algún bollo, cereales y algún alimento envasado al vacío. Cuando son viajes largos lo que hago es utilizar parte del espacio de la maleta que voy a facturar para llenarlo con comida, como los paquetes de pasta para celíacos. No sólo lo hago por el “miedo” a no encontrar productos para mí al lugar donde viajo, también lo hago por una cuestión económica, ya que los productos para celíacos no son precisamente baratos. En España, por ejemplo, medio kilo de macarrones sin gluten son más de 2€ y depende del destino esos macarrones me podrían constar el doble o el triple.

A la hora de tomar algo, por ejemplo, o de comer en alguna cafetería/restaurante, debo preguntar varias veces y a distintas personas que trabajan en el local si tienen cosas para mí o si pueden preparar algo para mí. Además, suelo aprender a decir en el idioma del lugar que visito que soy celiaca, que no puedo tomar gluten y que eso incluye trigo, cebada, centeno y avena y, por si acaso no me hago entender, me lo llevo escrito en un papel que va constantemente conmigo durante el viaje.

VIAJAR CON ALERGIAS ALIMENTARIAS

Alergia al coco – Cristina Monsalvo, Kris por el mundo

Nunca he tenido alergias, ni tan siquiera a algo tan común como el polvo o el pelo de determinados animales. Pero mi pareja sí a todas las alergias habituales. Lo que no sabíamos hasta que viajamos a China es que también tiene alergia a determinados alimentos. Y nos enteramos una noche en Pekín, cuando tras la cena y de vuelta en el hotel comenzó a decir que le costaba respirar al tiempo que la cara se le iba hinchando. De casualidad tenía un antihistamínico en el botiquín y se lo di. Eso junto a una ducha de agua fría parece que le hizo reaccionar, pero el efecto físico de cara abotargada le duró un par de días.

De regreso a España le hicieron varias pruebas de alergia en la que determinaron que además de las conocidas, también es alérgico al coco.

CONSEJO: Desde entonces llevamos siempre con nosotros una inyección de epinefrina tal y como os indicaron los médicos. También tenemos especial cuidado con los alimentos y como el coco es algo muy reconocible por el sabor, todo lo que comemos lo pruebo yo antes por si acaso. De momento no hemos vuelto a tener ningún otro contratiempo, pero vamos con mucho ojo.

Alergia a la Penicilina – David Suárez, Mi Mundo en una maleta

CONSEJO: Desde hace años llevo una chapa identificativa en la que además de poner mi grupo sanguíneo pone que soy alérgico a la penicilina. Afortunadamente nunca he tenido percance alguno viajando, pero considero de vital importancia, sobre todo si se viaja fuera de España, llevar visible en algún sitio, porque no es una simple alergia al polen, por ejemplo.

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