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Descubre ese Bangkok que no aparece en las guías: rincones alternativos

El Gran Palacio, el Buda del Templo Esmeralda, Khaosan Road, el centro comercial MBK… Sí, son sitios imprescindibles que ver en Bangkok, pero no los únicos. Si eres de los que les gusta ir más allá, sacarle el jugo a las ciudades y no encontrar mucho turismo, ¡has llegado al lugar indicado! En Skyscanner nos hemos propuesto que descubras un Bangkok alternativo, ese que no suele salir en las guías y que estamos seguros de que te sorprenderá. Ven con nosotros a descubrir barrios menos explorados, mercadillos locales, curiosos templos o sitios especiales para comer en la capital de Tailandia.

Sigue leyendo y descubre tu Bangkok alternativo.

Explora el Chao Phraya en transporte local

Existen recorridos turísticos por el río Chao Phraya, que cruza Bangkok, ¿pero quién quiere hacerlo rodeado de turistas cuando tienes la posibilidad de moverte más barato y de manera local? Aunque cuando no existía transporte público, los habitantes de Bangkok se movían más a través del río y sus diferentes canales (los khlongs), todavía es una manera bastante común de trasladarse de un lado a otro.

Los barcos recorren gran parte de la red de canales de más de 72 kilómetros de largo. En sus trayectos por los 21 barrios de la megalópolis pasan por lugares tan turísticos como los centros comerciales MBK y CentralWorld o el Puente Phanfa, junto al Gran Palacio. Por ello, es una buenísima manera no solo de ahorrar dinero (los precios del billete varían entre los 10 y los 30 bahts) y tiempo evitando el infernal tráfico de Bangkok, sino también de disfrutar de los pintorescos rincones que te brindarán los paseos por sus canales.

En esta página (en inglés) tienes información actualizada sobre las rutas de los diferentes barcos que recorren Bangkok.

El barrio de Kudee Jeen

Cuando Ayutthaya era la capital del reino de Siam, cientos de portugueses instalaron en ella su residencia. Sin embargo, el 1767 Birmania invadió Tailandia y destruyó esta histórica ciudad, lo que provocó que el rey estableciera que la nueva residencia de sus habitantes europeos fuese el barrio de Kudee Jeen, en Bangkok. Por ello, en las calles de este pequeño distrito junto al Chao Phraya todavía se respira un pedacito del país luso.

Aún se puede visitar la Igreja de Santa Cruz, que fue construida en 1770 y es un ejemplo de la pacífica convivencia que budistas, musulmanes y católicos tuvieron durante más de 200 años. Merece la pena que recorras el barrio sin rumbo, observando los edificios de marcada influencia portuguesa de la comunidad de Kudichin, pero no olvides hacer parada en el Templo Kuan an Keng, el Wat Kanlayanamitr, el Baan Kudichin Museum (muy interesante, ya que cuenta la historia de los portugueses en Tailandia) y la pastelería Thanusingha Bakery House. Esta última vende el kanon farang kudejeen, un pequeño pastel de harina, huevo y azúcar que te transportará cerca de casa en tierras orientales.

Los nuevos mercados y centros comerciales de Bangkok

La vida no se acaba en el mercado de Chatuchak, cada vez más lleno de turistas que de locales. Si quieres salirte de lo habitual, tienes una cita cada noche en el Huamun Night Market, situado entre las zonas de Ladprao y Ram Inthra. Aunque se puede ver algún que otro puesto de muebles antiguos, este mercadillo nocturno es lo más hípster del momento en Bangkok, por lo que te mezclarás entre un montón de jóvenes ávidos por cazar las últimas tendencias. Como todo mercado que se precie, aquí también encontrarás muchísimos puestecitos para comer platos típicos de la comida tailandesa, pero también las nuevas modas entre los thais: sándwiches de queso con color del arcoíris y helado “de aliento de dragón”.

Otro curioso e interesante mercado es el Bangkok Farmers Market, que tiene lugar cada sábado en un sitio diferente. En él podrás adquirir frutas y verduras, así como comida cocinada con ingredientes orgánicos de productores locales. Además, no es raro encontrar artesanías y joyas. Puedes consultar dónde se va a celebrar el próximo en su página web.

El MBK es la meca de la tecnología y los souvenires, pero vale la pena investigar los nuevos centros comerciales que han surgido en la ciudad. Por ejemplo, The Market es un curioso mall en el que no es raro encontrarse a un montón de adictos a la moda. La razón es fácil: hay decenas de puestos de ropa y accesorios de jóvenes diseñadores tailandeses.

Por otro lado, Iconsiam, ubicado a orillas del Chao Phraya, ha supuesto la revolución al mundo de las compras. Con 525.000 metros cuadrados, está dividido en dos partes: Iconluxe, con firmas de alta gama, y el resto, en el que, además de un montón de tiendas, podrás encontrar siete zonas dedicadas a la restauración.

Samut Prakan

Vale, técnicamente no es Bangkok, pero la provicia de Samut Prakan está ubicada a tan solo 29 kilómetros del centro y ofrece interesantes posibilidades para escaparse un día de la megaurbe. Situada en la desembocadura del río Chao Phraya, se trata de una zona muy verde salpicada por sitios de interés a los que todavía no han llegado las hordas de turistas.

Por ejemplo, el Erawan Museum alberga una descomunal estatua de cobre de 29 metros de alto de un elefante con 3 cabezas. Es la deidad Erawan, que siempre aparece representada por un elefante con 33 cabezas, cada una de ellas con 7 cuernos. El interior, de 15 plantas, es fascinante, lleno de pequeños altares y techos repletos de murales. Además, el exuberante jardín tropical que lo rodea hace que sea una visita muy completa y diferente en Bangkok.

Puedes combinar esta visita con la del Wat Asokaram, un templo budista con una arquitectura muy particular. Se trata de un grupo de 13 estupas blancas que simbolizan los 13 preceptos que deben respetar los monjes según el budismo. Además, se trata de un lugar muy venerado por los budistas tailandeses y es famoso por ser un importante lugar de meditación.

También puedes pasear por la Ciudad Antigua o Muang Boreng, una especie de museo al aire libre que cuenta con 116 reproducciones de lugares importantes de Tailandia, muchas de ellas en tamaño real. Es un lugar interesante para aprender sobre historia de una manera bastante gráfica.

Olvídate de Khaosan Road

En tu primera visita a Bangkok seguro que pasaste por la archiconocida calle de mochileros Khaosan Road, pero, si quieres un ambiente distinto, no te van a faltar opciones.

En la Royal City Avenue (RCA), una zona designada por el gobierno como “de entretenimiento”, las posibilidades son casi infinitas. El público joven se debate entre locales al aire libre con música en directo, bares y discotecas, pero también hay un cine, un espacio para el karting e, incluso, una bolera.

Para un ambiente más maduro, prueba en Moon Bar, el rooftop bar favorito de locales y expatriados, con un ambiente relajado y vistas imponentes. Para música en directo, dirígete a Skytrain Jazzbar, Saxophone Jazz Pub, Budda Bar o Play Yard.

Lhong 1919

Si te gusta el arte y quieres algo de inspiración, este antiguo almacén chino abandonado ha vuelto a la vida para convertirse en un complejo lleno de pequeñas galerías, restaurantes de autor y arte callejero en sus paredes. Además, cuenta con un espacio de co-working y una pequeña exhibición para aprender sobre las relaciones entre Tailandia y China. Situado a orillas del río, este espacio construido en 1850 servía como puerto para envíos hacia la Malasia británica, la Hong Kong británica y China continental.

Además, justo al lado está Chee Chin Khor, un enorme templo budista chino que no te dejará indiferente con su enorme pagoda.

El interesante mercado de amuletos

Los amuletos tienen una importancia enorme en la cultura tailandesa. Se dice que 7 de cada 10 habitantes lleva uno y que algunos de ellos, incluso, llegan a tener cientos. Sus portadores creen en sus poderes de protección o suerte gracias a contener partículas de templos lejanos y sagrados, por haber sido bendecidos por monjes, llevar cabellos, huesos u otros elementos, entre otras muchas características. Su coste puede oscilar entre unos irrisorios 5 bahts hasta cientos o millones. Aun así, el precio casi nunca está indicado, sino que quedará fijado tras aplicar las artes del regateo.

Para llegar a comprender la magnitud de estos pequeños objetos, es interesante darse un paseo por este mercado, en el que encontrarás a centenas de personas buscando su tótem entre miles de amuletos. Muchos de ellos van provistos de una lupa para analizar cada detalle y decidir si se lo llevan a casa.

Nightingale-Olympic, un paseo por los 60

Quizás estos sean los almacenes más bizarros que veas en tu visita a la capital de Tailandia. En Nightingale-Olympic parece que se paró el tiempo en la década de los 60, cuando abrió y se convirtió en uno de los primeros centros comerciales de Bangkok. Con zonas dedicadas al deporte, la música y la taxidermia, el primer club de fitness de Bangkok y una peluquería a la que acudían las élites, ahora solo se pueden visitar las dos de las siete plantas que tiene. Si te gusta lo vintage, este será tu lugar favorito de esta ruta alternativa. Por cierto, aunque te parezca un museo, ¡todo está a la venta!

Thonlog, Ekkamai y Ari, los barrios de moda

Con más de 8 millones de habitantes y una superficie que supera los 1.500 kilómetros cuadrados, quedarse con apenas un par de barrios es un error. Después de tachar de tu lista los imprescindibles que cualquier viajero tiene que ver en Bangkok, coge el metro o el tren y sal a descubrir los barrios en los ahora que todo el mundo quiere vivir.

Thonglor ha pasado de ser un barrio de clase obrera a uno de lujo, con calles repletas de boutiques, estilosas cafeterías, pequeños restaurantes y bares chic. Si quieres saber de lo que hablamos, pásate por The Commons, una galería conceptual, o Patom Organic Living, una especie de invernadero donde solo se sirve comida orgánica.

Por otro lado, Ekkamai es el barrio artístico por excelencia. Lleno de galerías de arte con exhibiciones de artistas tanto nacionales como internacionales, también encontrarás tiendas de ropa vintage, cafés de moda y restaurantes de todo tipo.

Finalmente, Ari se ha ganado el título al barrio más hípster de Bangkok. Menos caótico que el resto, es conocido por albergar cafeterías de lo más instagrameable como Sometime Blue Cafe oPorcupine Cafe. No dejes de probar el khao soi de Ongtong o la hamburguesa de Paper Butter, la que dicen que es la mejor de Bangkok.

El inquietante altar del Wat Mahabut

Quizás no tan bonito ni sorprendente como el Wat Arun, el desconocido por los turistas Wat Mahabut tiene una cautivadora y fantasmal historia. En él hay un colorido santuario dedicado a Mae Nak Phra Khanong, una mujer con un profundo amor por su marido, Mak, que fue enviado a la guerra cuando ella estaba embarazada. Mientras él seguía en tierras lejanas, Mae Nak y el bebé fallecieron durante el parto y, cuando el marido regresó, no se dio cuenta de lo que había pasado, pues se dice que su mujer y su hijo lo estaban esperando en casa en forma de fantasmas.

Cuando, advertido por los vecinos, vio que había estado viviendo entre fantasmas, Mak corrió hacia el Wat Mahabut, templo donde estaría protegido. Cuenta la leyenda que, tras aterrorizar a toda la ciudad, Mae Nak fue capturada por un exorcista y contenida en una urna. Aunque se trata de una leyenda un poco tétrica, que, incluso, ha sido representada en varias películas de terror, los habitantes de Bangkok le cogieron tanto cariño a la fallecida novia que tiene su propio altar. Muchos militares vienen a presentarles sus respetos antes de salir en misión.

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