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Las 10 mejores cosas que ver en Huesca

Adéntrate en los muchos atractivos naturales, arquitectónicos, lúdicos y gastronómicos de Huesca, una de las provincias desconocidas de España.

La provincia de Huesca es una de las grandes desconocidas de España. A pesar de ser la sexta más grande en cuestión de superficie, está poblada por menos de 250.000 personas. Esa baja densidad de población la convierte en una joya para los amantes de los espacios abiertos dominados por la naturaleza.

Caminar por valles y montañas, visitar pueblos medievales y comer carnes autóctonas son algunas de las cosas que hacer en Huesca, pero hay más.

En Skyscanner te queremos ayudar a conocer este misterioso lugar de España con esta lista de lugares que ver en Huesca:

1. Aínsa

El pueblo más bonito que visitar en Huesca es, a su vez, uno de los miembros destacados del exclusivo listado de Los Pueblos Más Bonitos de España. Un honor que en nuestro país – donde otra cosa no, pero pueblos preciosos tenemos a montones – es complicado lograr.

Desde que pasas bajo el pequeño arco que da a la parte de Aínsa que parece haberse estancado en el medievo, te trasladas a otro mundo. Un mundo en el que el mercado se instalaba en su preciosa Plaza Mayor, y a él acudían los mercaderes tras salir de la cercana iglesia parroquial de Santa María, erigida en el siglo XII. Los nobles, acomodados en sus casonas de piedra cercanas al castillo de Aínsa, cazaban por las tierras circundantes donde hoy pace el ganado que acaba en las mejores mesas de los restaurantes aragoneses.

Aínsa es una oda a las construcciones de estilo románico, pero también romántico. Sin duda, se trata de uno de los mejores lugares que visitar en Huesca si estás pensando en una escapada en pareja. Disfruta de una cena íntima en el exquisito restaurante ‘Callizo‘ y pasea por la Plaza Mayor cuando ya todo es silencio y solo se escucha el eco de vuestras pisadas sobre el adoquinado.

2. Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

En la comarca de Sobrarbe encontrarás uno de los parajes naturales más bellos que ver en Huesca, y en España.

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es el segundo más antiguo de España (declarado como tal en 1918) y alcanzó el estatus de Patrimonio de la Humanidad, otorgado por la Unesco, en 1997. Y es que, cuando paseas por la gran maraña de senderos que te permite profundizar en sus entrañas, no tienes dudas de que es merecedor de tal consideración.

En el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido contemplarás montañas, como Monte Perdido (tercer pico más alto de los Pirineos, con sus 3.355 msnm); valles, como el de Pineta, atravesados por alegres ríos (como el Cinca) y custodiados por imponentes cañones, como el de Añisclo. Las laderas de las montañas están cubiertas por magníficos bosques de hayas, abetos y pinos negros, entre otras muchas especies. En otoño, las especies caducifolias adoptan tonos ocres, rojos y anaranjados y se convierten en uno de los mayores espectáculos naturales que ver en Huesca y España.
Las marmotas, reintroducidas en el siglo XX, corretean junto a ciervos, rebecos y jabalíes, mientras que el mítico quebrantahuesos – una de las aves más grandes del planeta – y el águila real vigilan todo desde el aire.

Visitar el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se debe encontrar en lo más alto de tu lista de cosas que hacer en Huesca.

3. Huesca

La capital de la provincia es otro de los lugares que visitar en Huesca.

Cuenta con poco más de 50.000 habitantes y es una de esas ciudades tranquilas que oculta un buen número de lugares interesantes y una rica historia. Íberos, romanos, visigodos y árabes forjaron la personalidad y el patrimonio de Huesca.

De los árabes queda una pequeña parte de la muralla que fue erigida en el siglo IX. En cuanto a la arquitectura religiosa cristiana, destaca la catedral de Huesca (gótico del XIII), la iglesia de San Pedro el Viejo (románico del XII) y el convento de San Miguel (románico tardío del XII), en el que se conservan preciosos retablos barrocos y un bello órgano del siglo XIX. El palacio de Villahermosa y el museo de Huesca son otros dos de los muchos atractivos que ver en Huesca.

Si quieres pasártelo bien y visitar Huesca en su momento álgido, hazlo durante la Semana Santa o en agosto (de 9 al 15), cuando las calles son tomadas por locales y turistas durante las fiestas de San Lorenzo, patrón de la ciudad.

4. Torla

Coger el coche, o la bici, y trazar una ruta de pueblos medievales es una de las mejores cosas que hacer en Huesca.

En esa ruta no podrá faltar la minúscula población de Torla. Sus menos de 300 habitantes pueden disfrutar del rumor de las aguas del bello río Ara, que pasa lamiendo las casas de piedra y la emblemática iglesia-torre de San Miguel.

Torla, durante su época medieval (siglo XVI), estuvo amurallada aunque hoy solo se conserva parte de su castillo (museo etnológico) y restos de torres y puertas en Casa Ruba y Casa Ballarín.

Tómate una buena carne autóctona en los restaurantes ‘El Duende’ o ‘La Cocinilla’ y utiliza Torla como puerta de entrada para explorar el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido o el valle del Ara.

iglesia con torre
Créditos Fotografía © David Escribano

5. Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara

Barranquismo, senderismo, escalada, conocimiento de la flora y fauna aragonesa… Son solo algunas de las cosas que hacer en Huesca, concretamente, en el Parque Nacional de la Sierra y cañones de Guara.

La acción del agua ha esculpido las montañas de este parque, dotándolas de barrancos de formas imposibles y una espectacularidad que atrae a aventureros de toda España.
Estrechos y profundos, por esos barrancos fluyen ríos de color turquesa, formando cascadas, sifones y cuevas.

Situado entre el Ebro y los Pirineos, el parque ofrece una mezcla atlántica y mediterránea con vegetación representativa de ambas zonas climáticas entre la que campan a sus anchas el gato montés, el lirón, el zorro o el jabalí.

6. Alquézar

Puerta de acceso al Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, Alquézar es, sin duda, uno de los pueblos que ver en Huesca.

Cuando te aproximas a Alquézar por carretera desde el sur, doblas un recodo y, de repente, viajas en el tiempo. La primera visión de Alquézar es desde la lejanía. Tus ojos contemplan una especie de fortaleza (la Colegiata) que corona un pequeño cerro y bajo la que se concentran una serie de casas de piedra, de las que parece que en cualquier momento va a salir algunos de los personajes de ‘Juego de Tronos‘. Si en ese momento sobrevolara Alquézar uno de los dragones de Daenerys Targaryen, la khaleesi, creo que a nadie le extrañaría.

Alquézar se integra a la perfección en el paisaje de roca caliza esculpido por el río Vero. Barrancos, cuevas con pinturas rupestres, acantilados, circuitos para bicicleta de montaña, miradores que quitan el aliento… En primavera, no te pierdas el espectáculo de los almendros en flor.

7. Estación de esquí de Formigal y Panticosa

Ahora que se acerca la temporada de nieve, muchos encuentran en el esquí una de las mejores cosas que hacer en Huesca.

La estación de esquí de Formigal y Panticosa es la mejor opción para el esquí en Huesca. Tiene acceso a cuatro valles, cuenta con 176 km de pistas esquiables, repartidos en 14 pistas verdes, 34 azules, 52 rojas, 42 negras y 5 itinerarios. La cota máxima es de 2.250 msnm y la mínima de 1.145, pudiendo utilizar 10 cintas teletransportadoras, 9 telesquís, 4 telesillas biplazas, 8 telesillas cuatriplaza y 4 telesillas sextiplaza para llegar a las pistas.

Aparte de toda esta información técnica, debes saber que en Formigal y Panticosa tendrás el placer de esquiar en un paisaje precioso, pudiendo también visitar el bonito pueblo gótico de Sallent de Gállego.

8. Cicloturismo y bicicleta de montaña

Una de las principales opciones de turismo activo que hacer en Huesca es la bicicleta de montaña.

El cicloturismo y los senderos de BTT se están consagrando como una de las opciones más sanas y en mayor crecimiento del panorama turístico español y europeo. En la comarca de Sobrarbe, por ejemplo, encontrarás una red de senderos de BTT de distinta dificultad, creados por los integrantes de la asociación Zona Zero, quienes se encargaron de limpiar y desbrozar los antiguos caminos rurales que unían los pueblos de la comarca de Sobrarbe. Aquí se disputó una prueba del Enduro World Series en 2015 y ahora es promocionado a gran escala por Zona Zero con el apoyo de Bike Friendly, una compañía española nacida precisamente en Huesca y compuesta por un fantástico grupo de gente joven enamorada del mundo de las bicicletas, que ha dedicado todos sus esfuerzos a estudiar y entender las necesidades de los ciclistas y cicloturistas (alojamiento, rutas guiadas, asesoramiento general, etc.)

9. Castillo de Loarre

Otra de las pequeñas villas de Huesca es Loarre, famosa en España por su imponente
castillo que domina el campo oscense.

El castillo de Loarre fue levantado en el siglo XI, por orden del rey Sancho III, para controlar las ricas y fértiles tierras de la Hoya de Huesca y defenderlas de las tropas musulmanas. A pesar de las batallas libradas allí y el paso del tiempo, el castillo de Loarre se encuentra en muy buen estado y fue declarado Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional en 1906, siendo considerado como el castillo románico mejor conservado de Europa.

Puedes visitar su interior. Cuando lo hagas, recuerda que estás en una construcción de gran pasado histórico, pero también cinematográfico, pues aquí se grabó la película de Ridley Scott ‘El Reino de los Cielos’ (Kingdom of Heaven), estrenada en 2005. Ya sabes, si te gusta el cine y/o la Historia, incluye el castillo de Loarre en tu lista de lugares que visitar en Huesca.

10. Benasque y la gastronomía oscense

Tras las muchas pequeñas villas de poco más de 300 habitantes que ver en Huesca – como Aínsa, Boltaña, Torla, Alquézar o Loarre – la población de Benasque te parecerá una ciudad cosmopolita.

Con sus 2.500 habitantes, Benasque es un buen lugar para pasar el día. Calles medievales adoquinadas plagadas de buenos restaurantes donde degustar la buena cocina aragonesa. Prueba la sopa de ajo, las migas con uva y huevo, carnes a la brasa, las rosquillas de postre y un ‘quemadillo’ como buen digestivo. Los restaurantes ‘La Parrilla’, ‘El Fogaril’ y ‘El Veedor de Viandas’ son tres buenas opciones para quedarte más que satisfecho.

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