Descubre este país desconocido y misterioso. Te contamos muchas curiosidades de Finlandia.
Finlandia, pese a mantener una naturaleza de predominio excepcional, ha experimentado una evolución notable en los últimos cincuenta años, transitando de un país eminentemente rural a convertirse en un territorio que alberga ciudades altamente eficientes y tecnológicamente avanzadas, reconocidas a nivel global.
No obstante, el encanto natural del país permanece intacto. Esta permanencia resulta comprensible en un territorio que cuenta con casi 190.000 lagos, 180.000 islas y extensos bosques que se extienden hasta donde alcanza la vista. Asimismo, en su región septentrional es posible contemplar fenómenos naturales de extraordinaria belleza y singularidad, como las auroras boreales durante el invierno y el sol de medianoche en verano.
A pesar de haber formado parte del Reino de Suecia hasta el siglo XIX, Finlandia se distingue notablemente tanto de su antiguo dominador como de Noruega. Situada en un delicado equilibrio político entre Europa y Rusia, la nación ha logrado preservar un espíritu inquebrantable e independiente, posicionándose entre los países con mayor calidad de vida del mundo.
Descubre este país desconocido y misterioso con nuestras recomendaciones:
1. Suomenlinna
Aunque Suomenlinna constituye, sin lugar a dudas, el enclave más emblemático que ver en Finlandia, esta fortaleza, erigida sobre un archipiélago en el que el tránsito de vehículos está prohibido, fue concebida y ejecutada por los suecos. Construida a mediados del siglo XVIII, ha sido reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y es accesible tras un breve trayecto en ferri —de no más de veinte minutos entre los meses de mayo y septiembre— desde Helsinki. Junto al puente que une la isla Mustasaari con la isla principal, Susisaari, se encuentra el Museo de Suomenlinna, un espacio de dos plantas que narra la historia de la fortaleza y su evolución a lo largo de los siglos. Suomenlinna cuenta asimismo con diversas cafeterías y restaurantes; sin embargo, si el día es agradable, resulta especialmente recomendable disfrutar de un pícnic sobre la hierba, con los alrededores como escenario incomparable. Sin lugar a dudas, Suomenlinna representa la obra humana más impresionante que se puede ver en Finlandia, un testimonio excepcional de historia, arquitectura y estrategia militar.
2. La aldea de Santa Claus, Rovaniemi
Independientemente de la época del año en que prepares tu viaje a Finlandia, en Rovaniemi siempre parece reinar el espíritu navideño, lo cual no resulta sorprendente, dado que aquí reside Santa Claus. Ubicada a apenas 2 km del aeropuerto de Rovaniemi y rodeada de frondosos bosques, se ha concebido una aldea de ensueño, diseñada para deleite de niños y adultos por igual. Santa Claus y sus elfos reciben a los visitantes dentro de un horario previamente establecido, ya que, contrariamente a la creencia popular, trabajan durante todo el año, concentrando su labor más emblemática en una única noche. El hogar de Santa Claus constituye la atracción principal de la aldea, pero el recinto propone también una amplia variedad de experiencias complementarias. Los visitantes pueden adquirir objetos decorativos navideños, chocolates, regalos y souvenirs; disfrutar de paseos en trineos tirados por perros; alojarse en hoteles con forma de iglú; o tomarse una fotografía en la línea que señala el inicio de la zona ártica de la Tierra. Quienes visiten la región durante la temporada invernal tienen, además, la oportunidad de contemplar uno de los fenómenos naturales más espectaculares del planeta: las auroras boreales, que iluminan el cielo con su mágico resplandor.
3. Las auroras boreales
Entre los innumerables fenómenos naturales que ver en Finlandia —sus lagos cristalinos, frondosos bosques y paisajes nevados— ninguno alcanza la espectacularidad y el magnetismo de las auroras boreales. Desde un punto de vista científico, una aurora se origina cuando partículas solares cargadas —radiación cósmica— colisionan con la magnetosfera terrestre. Esta descripción puede resultar algo abstracta, pero la experiencia visual es sencillamente indescriptible: el cielo nocturno se ilumina con destellos y cortinas de luz verdosa que parecen provenir de un mundo extraterrestre, creando un espectáculo de belleza sobrecogedora. En la región septentrional de Laponia, las auroras boreales se pueden apreciar cualquier noche despejada entre los meses de septiembre y mayo. En contraste, en el sur de Finlandia, su aparición es mucho más esporádica, limitada a unas pocas noches al año, generalmente entre 10 y 20. Planificar el viaje a Finlandia para coincidir con este fenómeno natural garantiza una de las experiencias más memorables y exclusivas del país, un espectáculo que fusiona ciencia, naturaleza y poesía visual en un solo instante.
4. Parque Nacional Hossa
El Parque Nacional Hossa, el más reciente entre las curiosidades de Finlandia, fue establecido en 2017 para conmemorar el centenario de la independencia del país. Ubicado en la región centro-oriental, Hossa se extiende sobre aproximadamente 11.000 hectáreas de bosques densos y lagos de aguas cristalinas, ofreciendo un entorno de serenidad y contacto directo con la naturaleza virgen. Entre sus lagos más destacados se encuentra el Öllön, que alcanza los 40 metros de profundidad y permite la práctica del submarinismo; el Värikallio, donde un río esculpe un cañón que alberga pinturas rupestres de más de 4.000 años de antigüedad; y el Julma Ölkky, un lago estrecho de unos 3 kilómetros de longitud y apenas 10 metros de ancho, encajonado entre acantilados de caliza. El parque constituye un escenario idóneo para actividades al aire libre, entre las que destacan piragüismo, esquí de fondo, senderismo y ciclismo de montaña, todas ellas adaptadas a los variados niveles de experiencia de los visitantes. La fauna autóctona es otra de las grandes atracciones de Hossa: osos, lobos, alces y ciervos se pueden avistar en su hábitat natural, lo que añade un valor inestimable a la experiencia. Para aquellos que deseen prolongar la estancia, el parque propone opciones de alojamiento que incluyen cabañas rústicas y tres zonas habilitadas para acampada, permitiendo disfrutar plenamente de la inmersión en la naturaleza finlandesa.
5. Helsinki
Situada a orillas del Golfo de Finlandia, Helsinki se erige como la capital y ciudad más extensa del país, destacando tanto por su relevancia política como por su riqueza cultural y arquitectónica. Con una población aproximada de 650.000 habitantes y una costa que se prolonga por más de 100 kilómetros, Helsinki brinda la posibilidad de divisar cerca de 300 islas, creando un panorama marítimo de singular belleza. La metrópolis ha sido reconocida durante más de una década entre las 10 mejores del mundo para vivir, mérito que se debe a su impecable limpieza urbana, elevada seguridad y existencia de amplios espacios destinados a peatones, familias y niños, favoreciendo una calidad de vida envidiable. Entre los lugares de visita imprescindible en Helsinki se encuentran el puerto, la Estación Central de Trenes, el Museo Nacional de Finlandia, donde se puede recorrer la historia del país desde la Edad de Piedra hasta la actualidad, la Plaza del Senado, la Plaza del Mercado, así como las catedrales ortodoxa y luterana. Otros espacios de interés son el parque Esplanadi y el Teatro Nacional de Finlandia. Para quienes visiten la ciudad durante el verano, resulta imperdible la playa de Hietaniemi, un enclave que combina ocio, naturaleza y vistas panorámicas al mar Báltico.
6. Levi
Ubicado en las proximidades de la pequeña localidad de Kittilä, en la región de Laponia, el resort de Levi se ha consolidado como un destino de referencia para los amantes de la naturaleza y los deportes de invierno. Aunque su prestigio se sustenta principalmente en las actividades invernales, Levi presenta experiencias durante todo el año, adaptándose a cada estación con paisajes y posibilidades distintas. En invierno, los visitantes pueden disfrutar del esquí, de panoramas nevados de gran belleza y, si la suerte acompaña, de la contemplación de las auroras boreales que iluminan el cielo ártico. Durante el otoño, los bosques circundantes se transforman en un mosaico de tonalidades anaranjadas y ocres, brindando un espectáculo cromático excepcional. En primavera, la naturaleza despierta y los paisajes se llenan de florecillas, mientras que el verano permite explorar los senderos y verdes praderas bajo la luz del sol de medianoche, un fenómeno que añade un encanto singular a la experiencia. Combinando estas maravillas naturales con excelentes opciones de alojamiento y gastronomía local, Levi se erige como uno de los destinos más atractivos y completos que ver en Finlandia.
7. Museo al aire libre de Seurasaari
Para quienes desean que su viaje a Finlandia trascienda el mero disfrute de paisajes y actividades recreativas, el Museo al aire libre de Seurasaari constituye una visita imprescindible. Situado a escasos kilómetros del corazón de Helsinki, Seurasaari es una zona de gran tranquilidad que acoge un fascinante conjunto de construcciones tradicionales. A lo largo de la isla se han reubicado viviendas y granjas representativas de diversas regiones de Finlandia, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de comprender cómo ha sido la vida rural finlandesa desde hace cuatro siglos hasta la actualidad. El museo abre sus puertas únicamente entre los meses de mayo y septiembre, periodo durante el cual se organizan talleres, conciertos, festividades y una amplia variedad de actividades culturales, brindando así una experiencia educativa y lúdica que conecta historia, tradición y ocio.
8. Museo Siida, Inari
El Museo Siida, ubicado en Inari, constituye una de las experiencias culturales más enriquecedoras que se pueden disfrutar en Finlandia. Este museo ofrece una visión integral de la cultura sámi y del entorno natural que ha condicionado su desarrollo a lo largo del tiempo. Su exhibición principal resulta especialmente fascinante para los amantes de la naturaleza, pues presenta la evolución ecológica de Laponia a través de las distintas estaciones del año, ofreciendo un recorrido que combina ciencia, paisaje y patrimonio natural. Para quienes poseen un interés antropológico, el museo propone exposiciones detalladas sobre la forma de vida sámi, su cultura, tradiciones y transformación desde los orígenes hasta la actualidad. Entre sus piezas más representativas se incluyen viviendas y tiendas sámi originales, esculturas arbóreas y numerosos objetos que permiten adentrarse en la riqueza cultural de esta comunidad. El Museo Siida es, sin duda, una parada obligatoria para quienes buscan comprender en profundidad la intersección entre naturaleza, historia y cultura en el extremo norte de Europa.
9. Parque Nacional Nuuksio
Entre los parajes naturales más destacados de Finlandia se encuentra el Parque Nacional Nuuksio, célebre, entre otras razones, por albergar una de las curiosidades de Finlandia: la ardilla voladora siberiana. Este pequeño mamífero, con sus membranas que conectan las extremidades delanteras con las traseras, es capaz de planear grácilmente de árbol en árbol, convirtiéndose en un auténtico emblema de la vida silvestre de la región. Ubicado a tan solo 45 kilómetros de Helsinki, el parque constituye un verdadero refugio de naturaleza virgen al alcance de la capital. Sus visitantes disponen de una extensa red de senderos señalizados, con rutas que oscilan entre 1,5 y 17 kilómetros, así como 30 kilómetros de recorridos para bicicleta de montaña y otros 22 kilómetros destinados a la equitación. Cada itinerario atraviesa densos bosques boreales y conduce a la contemplación de serenos lagos que reflejan la pureza del entorno. Para quienes deseen prolongar la experiencia, el parque ofrece diversas alternativas de alojamiento, que van desde acogedoras cabañas hasta zonas habilitadas para la acampada al aire libre, brindando la posibilidad de sumergirse plenamente en la calma y el esplendor natural de Nuuksio.
10. El Castillo de San Olaf (Olavinlinna)
Aunque la grandeza natural de Finlandia acapara gran parte del protagonismo en cualquier itinerario, el país también resguarda joyas históricas de notable relevancia, entre las que destaca el imponente Castillo de San Olaf, conocido localmente como Olavinlinna. La edificación de esta fortaleza comenzó en el año 1475, bajo las órdenes del caballero danés Erik Axelsson Tott, con el propósito de proteger la estratégica región de Savo. Situada en una zona fronteriza, su misión principal consistía en repeler los ataques provenientes del este y asegurar el control territorial en nombre de la Corona sueca. La historia de Olavinlinna se encuentra impregnada de ecos de batallas medievales, del retumbar de los cañones y de los cantos litúrgicos que antaño resonaban en sus estancias. A lo largo de los siglos, la fortaleza cambió de manos en diversas ocasiones, testigo silencioso de los vaivenes políticos y bélicos de la región. Hoy, el castillo se erige no solo como un símbolo del pasado militar finlandés, sino también como un espacio cultural y museístico que ver en Finlandia. Sus visitantes pueden recorrer sus robustos muros, explorar exposiciones que narran la vida cotidiana en la fortaleza y participar en talleres didácticos especialmente diseñados para los más pequeños. Además, cuenta con un rico material audiovisual que contribuye a revivir la grandeza y el dramatismo de su historia.
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