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Las 6 celebraciones de Fin de Año más raras del mundo

¡Olvídate de los fuegos artificiales, el champán, los besos a medianoche! Y prueba alguna de estas curiosas celebraciones de Año Nuevo.

Millones viajan a destinos conocidos como Times Square en Nueva York, pero si lo que quieres es una escapada de Fin de Año memorable quizás te interesaría alguna de estas opciones algo más inusuales.

1. Sao Paulo

Sao Paulo es el lugar ideal para todos los que quieran disfrutar de las fiestas como los brasileños. Es una de las celebraciones más importantes después de Carnaval en una ciudad que ama la fiesta. Hay fuegos artificiales y grandes fiestas en la calle en las que demostrar tus mejores pasos de baile. Sin embargo, una de las tradiciones más peculiares es llevar ropa interior de colores llamativos para atraer a la buena suerte en el año nuevo (roja y amarilla para atraer al amor y al dinero). Son fáciles de encontrar en cualquiera de los puestos y mercadillos cerca del gran evento.

Sao Paulo

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2. Copenhague

Los daneses suelen tener fama de ser bastante responsables, ¡pero en Fin de Año todas las inhibiciones desaparecen! Destrozar la vajilla y salar de sillas son dos de las tradiciones en las que se puede participar si se planea un viaje de Año Nuevo a Copenhague. Los lugareños se suben a las sillas y saltan de ellas al unísono cuando suenan las campanadas de la medianoche, literalmente saltando hacia el Año Nuevo. Se supone que esta costumbre sirve para espantar a los malos espíritus, que se quedan atrás. Hacer añicos plantos, tazas y otros utensilios de cocina antiguos forma parte de las festividades, y sirve para atraer a la buena suerte. Si paseas por el centro de la ciudad tendrás que esquivar las vajillas rotas de camino a la fiesta en la plaza de Amalienborg.

Copenhaguen

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3. Nueva York

Empieza el Año Nuevo con un chapuzón en lugar de las campanadas. La tradición de lanzarse a las aguas gélidas se hace en lugares como Barcelona, Edimburgo (más concretamente en el pueblo de South Queensferry) donde se hace el Loony Dook en el fiordo del río Forth y Nueva York, donde los miembros del Club Polar Bear de Brooklyn se zambullen en las frías aguas del Atlántico en Coney Island para conseguir un sentido de renovación muy refrescante. Aunque los miembros del club nadan en el océano cada domingo durante el invierno, todo el mundo es bienvenido en esta celebración del Año Nuevo.

New York Coney Island sea gull

Disfruta de Nueva York

4. Tokio

Los japoneses son los reyes de las tradiciones raras y el Fin de Año es el momento ideal para que brillen por méritos propios. A lo largo de la tarde y la noche un elevado porcentaje de la población mira un programa de televisión famoso en el que invitados famosos se baten en duelos musicales. Los ganadores se eligen por votación de la audiencia y en ediciones anteriores han participado estrellas como Paul Simon (de Simon and Garfunkel) y la extravagante y ochentera Cyndi Lauper. A medianoche es la hora de sorber fideos extra largos, que simbolizan la longevidad, mientras las campanas de los templos suenan 108 veces en la distancia.

Tokyo tower

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5. Tallin

Si tu manera favorita de celebrar cualquier cosa es con una comilona (como a la mayoría) entonces tienes que probar Tallin. En la noche de Fin de Año se disparan fuegos artificiales sobre las preciosas calles empedradas del centro y no faltan las fiestas y las discotecas. Sin embargo, en Estonia como se celebra la ocasión no es bailando, sino comiendo. La tradición manda que hay que comer siete veces en Fin de Año. Sí, SIETE. Cada comida se supone que te da fuerzas renovadas para empezar el Año Nuevo, o al menos esa es la teoría. Así que prepárate para disfrutar de la gastronomía típica siete veces, incluyendo salchichas, sauerkraut, ensaladas de patata y mazapán, y todo regado con mucho cava, por supuesto.

Tallinn Snow

Vuela a Tallin

6. Plymouth, Wisconsin

La pequeña ciudad del medio oeste Americano de Plymouth, en Wisconsin, quizás queda algo lejos incluso para la mayoría de los Americano, pero para los amantes del queso seguro que el viaje vale la pena. Cada Fin de Año se organiza allí el Big Cheese Drop para celebrar la industria láctea local. Un artista local crea un trozo de queso de 36 kilos de espuma de poliestireno que luego se lanza desde una altura de 30 metros cuando las campanadas dan la medianoche. Por supuesto, esta fiesta incluye muchísimos refrigerios relacionados con el queso, música y juegos para animar la fiesta.

Cheese fondue

Visita Wisconsin

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