Noticias Nueva York en diez miradores 🤳🏻

Todos los artículos

Nueva York en diez miradores 🤳🏻

La mejor forma de contemplar la arquitectura impactante de Nueva York es subirse a las alturas o tomar distancia para dejarse embelesar por su paisaje urbano, un compendio de edificios moteados de cuidados espacios verdes.

Nueva York es una llamativa amalgama de edificios representativos de las más variadas épocas y corrientes arquitectónicas que han ido configurando uno de los skylines más reconocibles del mundo. A edificios emblemáticos de la ciudad, como el Empire State Building o el Chrysler Building, se unen obras maestras menos conocidas, como el Woolworth Building, un diseño neogótico terminado en el año 1913, y el rascacielos más alto del mundo hasta el año 1930.

Pero Nueva York ha dejado de ser una simple ciudad de rascacielos para convertirse en un lugar en el que arquitectos están experimentando con la escala, con la forma y también, por qué no, con la textura. La ciudad se ha transformado en un enorme campo de juego para los arquitectos que quieren innovar. Prueba de ello son edificios de nuevo cuño, como One World Trade Center o el impactante 56 Leonard Street, un diseño del reconocido estudio suizo Herzog & de Meuron, presentado como una estructura de “casas apiladas hacia el cielo”. Este increíble paisaje urbano está a tu alcance desde miradores como los que hemos seleccionado aquí.

1. JIMMY en The James Hotel Soho

Con apenas un año de trayectoria, The James Hotel se ha hecho un hueco en el siempre exigente ambiente neoyorquino. Su magnífica ubicación, en la esquina suroeste de SoHo y apenas a un bloque del barrio de Tribeca, su estética, simple y elegante, y su personalidad, reflejo del barrio en el que se sitúa dando cabida a artistas locales e internacionales, son algunas de las claves de su éxito.

A él ha contribuido, sin duda, que en su interior se encuentre JIMMY. Una interpretación moderna del pub clásico, con un toque del Nueva York de los años 70’s, creado por David Rabin and Johnny Swet. Su interior, íntimo y refinado, cuenta con unas espectaculares vistas del Midtown neoyorquino y del vecino Wall Street. Además, desde su planta 18 puede contemplarse el área de Hudson River, al oeste, y los puentes que cruzan el East River, si dirigimos nuestra mirada al este. Unas vistas panorámicas extraordinarias que se pueden disfrutar todo el año en su acogedor interior o en la azotea abierta que se llena de tumbonas cuando el tiempo lo permite, mientra se disfruta de su carta de cócteles de inspiración norteamericana, aderezados en ocasiones, con hierbas traídas directamente del jardín orgánico del hotel.

2. The Vessel

Hay que reconocerlo, The Vessel se ha convertido en la última gran atracción de Nueva York. Su original diseño, inspirado en las escaleras de los característicos pozos de la India, sorprende al visitante nada más llegar a la plaza central del nuevo desarrollo urbanístico de Nueva York que está cambiando radicalmente el skyline de la ciudad en su lado oeste y bautizado como Hudson Yards, en referencia a la zona de almacenamiento de los trenes de cercanía de Long Island Rail Road sobre la que se ha elevado.

Y es que The Vessel es el corazón latente del nuevo barrio de Hudson Yards gracias al continuo fluir de visitantes que contemplan embelesados tanto la propia instalación permanente como las impactantes vistas que se obtienen desde sus 80 miradores interconectados. Hay que recordar que la intención del estudio del arquitecto británico Thomas Heatherwick, artífice de sus diseño, es la de que el público descubra una nueva perspectiva de Nueva York desde las diferentes alturas y ángulos que ofrece The Vessel.

3. Brooklyn Bridge

De todos los puentes que conectan Manhattan con los barrios vecinos de Bronx, Brooklyn y Queens, el puente de Brooklyn es el más conocido y transitado por los que visitan Nueva York. Una elección acertada, ya que recorrerlo nos ofrece la posibilidad de contemplar una de las mejores vistas del bajo Manhattan mientras nos alejamos en dirección a Brooklyn, y también, la de disfrutar de la visión de la zona este de Manhattan cuando cruzamos el East River de vuelta al downtown.

El Puente de Brooklyn tiene en su haber otros méritos, como el de que sus 1.825 metros lo convirtieron en el puente más largo del mundo cuando fue inaugurado o el de ser el primero en estar suspendido con cables de acero. Otra curiosidad del día de su inauguración: la primera persona en cruzarlo fue una mujer, la esposa del ingeniero responsable de dirigir la obra. Él sufría el síndrome de descompresión y ella se encargó de transmitir sus instrucciones a los trabajadores.

4. One World Trade Center

La apertura al público del Observatorio de One World Trade Center en mayo de 2015 convirtio este edificio en el más alto de Nueva York. Con una carga emocional importante, el proyecto no estuvo exento de polémica y debate sobre su seguridad, presupuesto y diseño, pero lo cierto es que el resultado nos permite disfrutar de una de las imágenes más impactantes de la isla de Manhattan y sus alrededores, debido a la visión en altura que ofrece del conjunto, especialmente, si el dia esta despejado.

La subida a las plantas 100, 101 y 102 en las que se encuentra el Observatorio es un viaje de apenas 47 segundos que condensa en un vídeo en time lapse la evolución del paisaje urbano de Nueva York en los últimos 519 años. Una vez arriba, la visión en directo de la isla desde sus 1.776 pies (541 metros) -un homenaje al año de la Independencia de Estados Unidos-, nos permite apreciar ese enorme campo de juego para innovar y experimentar arquitectónicamente que representa Nueva York. Todo un reto para los arquitectos.

5. Governors Island

A los neoyorquinos les encanta disfrutar de sus parques y jardines, y también de sus islas. Una de sus favoritas es Governors Island, una gran desconocida para muchos de los que visitan Nueva York. Separada del sur de Manhattan por apenas un kilómetro, su apertura estacional, de mayo a septiembre, marca el punto de inflexion entre los rigores del invierno neoyorquino y la época de salir y disfrutar al aire de libre gracias a su agenda llena de citas musicales, exposiciones y eventos deportivos, en la mayoría de los casos gratuitos.

Governors Island ha experimentado en los últimos cinco años un espectacular cambio, con la mejora importante de las áreas de recreo, pícnic y zonas deportivas con la que cuenta esta antigua base militar y de los guarda costas hasta el año 96. Su proximidad a Manhattan, nos permite contemplar unas bellas imágenes del downtown neoyorquino y, especialmente, de la vecina Liberty Island y de la Estatua de Libertad, desde sus colinas artificiales, The Hills.

6. Metropolitan Museum Rooftop Garden

El Metropolitan Museum, o simplemente el MET, es bien conocido por ser uno de los museos más importantes del mundo gracias a sus ingentes fondos y a las recomendables exposiciones temporales que organiza a lo largo de todo el año. Este edificio magnificamente situado en la Quinta Avenida entre las calles 80 y 84, en la llamada Milla de los Museos, adentra sus instalaciones en Central Park como si de su particular jardín trasero se tratara. Ello nos permite obtener unas vistas únicas del pulmón verde de Nueva York desde algunas de sus salas, como la que alberga el templo egípcio de Dendur.

Pero es en su azotea, situada en la quinta planta, Cantor Rooftop Garden Bar, en donde podremos disfrutar en todo su esplendor de Central Park, enmarcado en su lado este por los elegantes edificios de apartamentos de la Quinta Avenida. Y mirando hacia el oeste, por los que lo acotan a lo largo de otra arteria no menos exclusiva, Central Park West, en donde destacan edificios de ilustres vecinos, como The Dakota o el característico The San Remo -con sus dos torres gemelas-, separados ambos por apenas 150 metros. Hacia el sur, tras la masa arbórea de Central Park se perfila el skyline que dibujan los rascacielos que se abren paso por debajo de la calle 59.

7. The High Line

Probablemente, pocos desarrollos urbanísticos de las últimas décadas han transformado tanto el paisaje urbano de Nueva York como The High Line. Este serpenteante paseo elevado ajardinado, que discurre por una antigua vía de la línea de ferrocarril de carga llamada West Side Line, ha cambiado drásticamente la fisonomía del oeste de Manhattan. Y lo que era una zona portuaria e industrial en la que se ubicaban los almacenes que abastecían de carne a la ciudad, el Meatpacking District, se ha convertido en un barrio en que se suceden los edificios de autor.

El paseo, desde Gansevoort St., en el Meatpacking District, hasta la calle 34 oeste, entre la Décima Avenida y Décimosegunda Avenida, nos permitirá disfrutar de edificios firmados por arquitectos como Frank Gehry, uno de los primeros en dejar su obra en la zona con el edificio ondular acristalado situado en la Décimoprimera Avenida, el IAC Building. Otro de los edificios pioneros de la zona es el que alberga el Standard Hotel, un diseño en forma de un libro abierto firmado por Todd Schliemann, o más recientemente, del edificio de apartamentos diseñado por la arquitecta Zara Hadid en la calle 28. Una auténtica obra de arte y uno de los últimos proyectos antes de su muerte de la ganadora, entre otros, del Premio Pritzker, el Nobel de la arquitectura, y la primera mujer en conseguirlo.

8. Burlington Union Square

La siempre bulliciosa y ruidosa calle 14 a la altura de Union Square Park nos depara una inesperada sorpresa en uno de sus edificios más anodinos, el situado entre la encantadora y relajada University Place y Broadway. El immueble, en el que se ubican varias conocidas firmas de ropa y complementos a precios outlet, como Burlington o DSW, ofrece unas espectaculares vistas de la plaza, especialmente, en la planta más elevada de Burlington.

Desde la planta quinta del immueble podremos contemplar una panorámica de los preciosos edificios clásicos situados en el lado norte de Union Square Park, como el que ocupa una de las última tiendas de la librería Barnes & Noble, en la calle 17, construido en 1880 en estilo victoriano, llamado Century Building. Sobre ellos, al fondo se alza majestuoso el Empire State Building, y a su derecha podremos contemplar One Madison Park, un residencial de lujo del año 2010, situado en la calle 23 a los pies de la Avenida Madison.

9. Bookmarks

Apenas a una manzana del magnífico edificio de mármol blanco de la New York Public Library nos encontramos con un exquisito lugar llamado The Library Hotel, en clara referencia a su ilustre vecino de la Quinta Avenida. Con él comparte la misma calle, la 41, y desde su entrada pueden contemplarse a lo lejos los dos icónicos leones, Patience and Fortitude (Paciencia y Fortaleza) que guardan el acceso principal a una de las mayores bibliotecas de Estados Unidos. Pero las semejanzas no acaban ahí, The Library Hotel ofrece su propio sistema de préstamo de libros (cuenta con un fondo de más de 6.000 títulos) y cada habitación está organizada bajo el sistema decimal Dewey de clasificación de bibliotecas.

Aunque lo mejor se esconde en el piso superior. Allí se encuentra Bookmarks Lounge, una terraza al aire libre que ha sabido conservar un cierto aura de lugar secreto, aunque ya no lo sea tanto. Y es que este oasis en el que cohabitan hiedras y palmeras, estrafalario y elegante a la vez, al que se abren estancias llenas de toneladas de libros, ofrece las mejores vistas de los edificios de arquitectura beaux-arts que proliferaron en el Midtown neoyorquino en los años veinte, y de los que la propia New York Public Library o la también vecina Grand Central Terminal son dos de sus más destacados ejemplos.

10. Empire State Building

En esta lista no podía faltar el edificio más icónico de Nueva York, el Empire State Building. Su significado va más allá de que fuera el edificio más alto del mundo durante cuarenta años, que esté catalogado como monumento Histórico Nacional desde 1986, o que su diseño y construcción marcaran récords. El dibujo del edificio se realizó en apenas dos semanas, y se levantó en tan solo 410 días. Todo un prodigio para la época.

Su diseño art déco, típico de la arquitectua pre-Segunda Guerra Mundial en Nueva York, nos sorprende desde que ponemos un pie en su magnífico vestíbulo de tres pisos de altura, y nos transporta a otras épocas del Nueva York dorado. Esa sensación de estar en un lugar tantas veces evocado se percibe también al llegar a su observatorio situado en la planta 86, el llamado Main Deck. Abierto y con vistas 360º, resulta díficil abstraerse a la contemplación de Nueva York sin recordar escenas famosas del cine ambientadas en este mismo lugar. Dieciseis pisos más arriba, en la planta 102, se encuentra el denominado Top Deck, cerrado y con vistas igualmente de 360º.

¿Planeando un viaje a Nueva York? Entonces echa un vistazo a estos otros artículos:

Un artículo de Mari Carmen Voces para Skyscanner

Skyscanner es el meta-buscador que compara más de 1.000 aerolíneas y buscadores de vuelos. Te ayudamos a ahorrar en vueloshoteles y coches de alquiler.

Mapa