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Qué ver en Cerdeña: 10 lugares imprescindibles

La isla de Cerdeña es uno de esos lugares paradisíacos en los que puedes perderte entre playas, historia y gastronomía. Perla del Mediterráneo.

Cerdeña, la segunda isla más grande del Mediterráneo, es uno de esos claros ejemplos de que no es necesario irse al mar Caribe a disfrutar de playas de ensueño. La isla está plagada de ellas, pero es mucho más que eso.

Cagliari – capital de Cerdeña – es una ciudad colorida, de calles adoquinadas y antiguas casas donde las tradiciones italianas se mezclan con las de otras civilizaciones anteriores. Y es que la historia de Cerdeña es rica. Tumbas neolíticas y restos de civilizaciones prehistóricas se mezclan con huellas fenicias, romanas y aragonesas. Una especie de museo arqueológico al aire libre rodeado de playas y campo.

Siendo la tercera región menos poblada de toda Italia, con apenas 68 habitantes por km², Cerdeña es el lugar perfecto para una escapada. Eso sí, el coche es imprescindible, pues el transporte público deja mucho que desear y hay mil rincones en los que querrás pararte y a los que no llega nada.

En Skyscanner te dejamos esta ruta para que disfrutes de lo mejor que ver en Cerdeña:

1. Ruinas de Nora

A unos 30 km de la capital de Cerdeña, Cagliari, se encuentra el conjunto arqueológico más importante que visitar en Cerdeña: Nora.

Parece ser que pudo ser la primera ciudad fundada en Cerdeña, aunque la mítica historia de su creación no deja de ser una leyenda. Según esta, un grupo de íberos procedentes de Tartessos y liderados por Nórax – un héroe mitológico hijo de Eritea y el dios Hermes – fundaron la ciudad.

Lo cierto es que se han encontrado restos arqueológicos de asentamientos sherden y nuragas, dos tribus prehistóricas. El florecimiento de Nora llegó durante la conquista de los fenicios y la ocupación de los cartagineses. De esa época data uno de los objetos más especiales de los encontrados en las excavaciones: la Piedra de Nora. Se cree que es del siglo IX a. de C. y en ella se recuerda la victoria militar fenicia con la que se conquistó la ciudad.

Los romanos conquistaron Nora en el 238 a. de C. y la mayoría de los restos que hoy se observan en la visita son de esta época. A partir del siglo IV, tras la conquista de vándalos, primero, y árabes, después, la ciudad cayó en el olvido.

Hoy en día, debido al hundimiento progresivo de la parte sur de la isla de Cerdeña, parte de la ciudad ha quedado sumergida en el Mediterráneo.

Pasear por Nora es una de las mejores cosas que hacer en Cerdeña. Es como hacerlo por un museo al aire libre. Termas, tumbas, baños, mosaicos, columnas, templos y cómo no, un anfiteatro romano que aún se utiliza para conciertos veraniegos.
Todo ello, a un paso de la playa.

2. El Cabo Testa (Capo Testa)

Si caminar por la naturaleza, explorar cuevas y disfrutar de playas de aguas transparentes lo tienes apuntado en tu lista de cosas que hacer en Cerdeña, el Cabo Testa agrupa todo en una superficie fácilmente abarcable a pie.

Situado tan solo unos kilómetros al oeste de la población de Santa Teresa di Gallura (provincia de Olbia), el Cabo Testa es el punto más noroccidental de la isla de Cerdeña.
Los romanos excavaron aquí las rocas en busca de granito y aún quedan restos de aquella época. De hecho, hoy en día, la parte norte de Cerdeña produce el 75% de todo el granito que se consume en Italia.

Camina entre una densa mata de vegetación mediterránea. Piérdete por crestas de acantilados y, en los días de cielos claros, podrás ver el perfil de Córcega y los acantilados de Bocche di Bonifacio. Y cuando estés cansado de todo eso, cógete unas gafas de bucear y disfruta de la playa y la vida submarina de las magníficas calas del golfo de Cabo Testa, uno de los más hermosos que ver en Cerdeña.

3. Cueva de Neptuno (Grotto di Nettuno)

Cerca de la ciudad de Alghero, en uno de los extremos del golfo de Porto Conte, se encuentra la cueva más completa de las muchas que ver en Cerdeña.

Descubierta por un pescador en el siglo XIX, se puede llegar a la Cueva (o Gruta) de Neptuno por medio de una pequeña escalera situada a uno de los lados de la entrada de la cueva.

La gruta tiene una longitud de algo más de un kilómetro, está plagada de estalactitas y estalagmitas y posee un lago de agua salada de unos 120 metros de largo. Hay una parte que está cerrada para las visitas del público y solo puede ser explorada por espeleólogos con experiencia. Además, cuentan los guías del recinto que aquí llegaron a vivir focas monje mediterráneas, una especie que, tristemente, se extinguió.

Se puede visitar desde Pascua hasta octubre, de 8 de la mañana a 8 de la tarde, en grupos guiados y con un máximo de 200 personas a la vez. En agosto se llena bastante, al ser una de las atracciones turísticas más populares que ver en Cerdeña.

4. Alghero

Y no muy lejos de la Cueva de Neptuno se encuentra la ciudad con más encanto que visitar en Cerdeña.

Alghero es, con unos 45.000 habitantes, la cuarta ciudad más poblada de la isla y tiene uno de los aeropuertos principales.

Aunque hay pruebas de asentamientos prehistóricos, fenicios y romanos, la época dorada de la ciudad llegó cuando se estableció como uno de los lugares estratégicos más importantes de Cerdeña. Los genoveses fortificaron la ciudad y lucharon por ella contra los pisanos. Las dos Repúblicas Marítimas fueron derrotadas por Pedro IV, el rey que reclamaría Alghero para la Corona de Aragón.

Con la colonización aragonesa, familias de valencianos, mallorquines, aragoneses y catalanes se establecieron en Alghero y es por ello que, hoy en día, aún se habla una derivación del catalán.

Las murallas de Alghero se asoman al Mediterráneo. Pasea por su precioso casco histórico y visita la catedral de Alghero (construida en el siglo XVI en estilo gótico), las iglesias de San Francisco y San Miguel, la Torre del Portal (del siglo XIV, construida por la comunidad judía) y los palacios D’Albis y Carcassona.

5. Archipiélago de La Maddalena

Cierra los ojos e imagina lo que sería para ti un edén de playas y mar. Casi seguro que la imagen se aproxima mucho a la que vas a ver en Cerdeña, concretamente, en el archipiélago de La Maddalena.

Situado frente a la costa noreste de la isla, el Parque Nacional de La Maddalena agrupa a más de 60 islas, islotes y rocas. En el pasado, esta zona tuvo una gran importancia estratégica, pero hoy es un paraíso de playas naturales y aguas transparentes.

El acceso limitado de barcos y personas ha protegido, desde 1996, este edén italiano.

En La Maddalena encontrarás playas totalmente escondidas que es mejor visitar con alguna excursión organizada en barco.

Solo la isla principal de La Maddalena tiene un núcleo urbano considerable y es aquí a donde llegan los ferris procedentes de Palau (en la costa de Cerdeña). Aquí se encuentran también los alojamientos. Otra isla habitada es Caprera, donde además podrás visitar la casa histórica más importante que ver en Cerdeña, la de Giuseppe Garibaldi, el líder revolucionario italiano. En ella pasó sus últimos años de vida.

No te pierdas la Cala dei Corsari (isla de Spargi) y la Spiaggia Rosa (isla de Budelli). Camina por las rocas, nada, toma el sol, bucea, come y descansa en este lugar donde Adán habría conseguido, de cualquier manera, que Eva no mordiese la manzana con tal de quedarse.

6. Cagliari

Sí, las playas son impresionantes, pero no creas que no hay más cosas que ver en Cerdeña. Cagliari, la capital, es buena prueba de ello.

¿Cómo te quedas si te cuentan que en Cagliari podrás ver restos neolíticos, una necrópolis cartaginesa, un anfiteatro romano, una basílica bizantina, tres torres pisanas y un complejo sistema de fortificaciones levantado por los Habsburgo españoles? Pues a eso añádele que es una de las ciudades más verdes de Italia gracias a parques como el del Monte Urpinu y el de la colina de San Miguel, que tiene una playa urbana de casi 8 km de largo (Poetto), que posee un clima agradable todo el año y que podrás comer fantástica comida italiana y pescado en restaurantes buenos, bonitos y baratos (como ‘Doctor Ampex’ y ‘Trattoria Lillicu‘).

¿Es, o no, Cagliari uno de los mejores lugares que visitar en Cerdeña? No hay más preguntas, señoría.

7. Museo Arqueológico Nacional

Y dentro de la ciudad de Cagliari se encuentra también el mejor museo que visitar en Cerdeña. Es arqueológico. En una isla con tanta historia y riqueza arqueológica, no podía ser de otra manera.

El Museo Arqueológico Nacional lleva operando en Cagliari desde el siglo XIX y muestra objetos artesanales de las numerosas civilizaciones que han pasado por la isla.
Además, no se ha quedado anclado en el tiempo y su modernización le ha llevado a incorporar exposiciones digitales y rincones interactivos que hacen del Museo Arqueológico Nacional un lugar estupendo para una visita didáctica y familiar en Cerdeña.

8. Cala Goloritzé

Coge tus gafas de bucear, aletas y tubo y disfruta de la mejor cala para hacer esnórquel en Cerdeña.

Cala Goloritzé es una playa minúscula, pero preciosa, que se halla en la base de un barranco, justo al sur de la Cala Briola, en la costa este de Cerdeña.

Además de ser el mejor lugar para bucear, también es una de las playas más fotogénicas de la isla. Solo se puede llegar a ella a pie, a través de una bonita ruta que te llevará más de una hora recorrer. El esfuerzo merecerá la pena, pues te encontrarás con un parche de arena blanca que muere en aguas de colores verde y azul, y cuya vida submarina no envidia a la de ‘La Sirenita’.

9. Las tumbas de los gigantes

Mientras recorres la isla de Cerdeña, verás unos monumentos megalíticos realmente curiosos. La gente local los llama las tumbas de los gigantes y fueron construidos por las tribus de la civilización nurágica durante la Edad del Bronce.

Eran tumbas colectivas y hay unas 800 en Cerdeña. Los sepulcros tienen una planta rectangular rematada por un ábside, y están rodeados de una especie de losas que hacen las veces de lápidas y una estela central de hasta 4 metros de alta.

10. Supramonte

Aunque son las playas las principales protagonistas naturales de la isla, los amantes de la montaña también tendrán un lugar que visitar en Cerdeña. La cadena montañosa de Supramonte – situado en la parte centro-este de Cerdeña – tiene picos de hasta 1.463 msnm (Monte Corrassi) y una altitud media de 900 msnm.

Su naturaleza es kárstica y los ríos y corrientes de agua subterránea que fluyen por la cadena han creado profundos barrancos y cañones. Precisamente, esos ríos subterráneos han creado un gran complejo de cuevas, entre las que destacan Grotta del Bue Marino, Grotta di Ispinigoli, cueva Su Bentu y la de Sa O’he.

Pero, si prefieres la superficie y el aire libre, no te pierdas las vistas de la llanura de Donani’horo o el profundo barranco de Gorropu.

Aunque hoy en día apenas encontrarás seres vivos mientras caminas por los senderos que llevan a miradores e incluso calas, en tiempos prehistóricos Supramonte era una zona densamente poblada. Una prueba clara de ello es la villa de Serra Orios, que aún muestra 70 chozas redondas y dos templos de piedra.

Entonces, ¿nos vamos juntos a Cerdeña?

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