El 15 de agosto es festivo en toda España y el juguetón calendario, este año, nos permite tomarnos unos cuantos días libres. En Skyscanner te vamos a ayudar a aprovechar al máximo el puente de agosto.
En España, agosto es el mes más popular para tomarse un largo descanso del trabajo. Sin embargo, cada vez más, la gente decide aplazar sus vacaciones más importantes del año para otro momento, pues agosto siempre significa, independientemente del destino vacacional escogido, mayores aglomeraciones de gente y precios más altos para vuelos, hoteles y alquileres de coches.
Para los que deciden hacer esto, queda, no obstante, un pequeño consuelo veraniego. Se trata del puente de agosto que se suele generar con el festivo nacional del día de la Asunción de la Virgen María (o de la Virgen de la Paloma).
En 2023, el 15 de agosto cae en martes, por lo que quizá te puedas permitir un largo fin de semana de cinco días. A continuación, te sugerimos algunos destinos para aprovechar al máximo el puente de agosto.
1. Reikiavik, Islandia
Mientras en España los termómetros superan con pasmosa facilidad los 30 grados, te sugerimos un lugar donde aprovechar al máximo el puente de agosto en el que podrás disfrutar de un clima mucho más refrescante.
Se trata de Islandia, la tierra de fuego y hielo.
Aunque es cierto que para explorar todo el país necesitarías al menos dos semanas, en un viaje de 5 días puedes llegar a captar la esencia de una ciudad tan extremadamente fascinante como Reikiavik, así como ver cascadas, volcanes y glaciares próximos a la capital islandesa.
Una de las mejores excursiones de un día desde Reikiavik, te llevará a conocer el Círculo de Oro (o Círculo Dorado), visitando la impresionante cascada de Gullfoss, Geysir – población donde se encuentra el géiser que dio origen a la palabra que denomina este fenómeno natural – y Thingvellir, un lugar de capital importancia histórica y paisajística en Islandia.
Sí, aunque la naturaleza es la principal protagonista en Islandia, quizá te sorprenda saber que fue en Thingvellir donde nació el primer parlamento de la Historia.
En cuanto a los paisajes volcánicos, aún se puede admirar la lava solidificada, y humeante, que las bocas de fuego del valle de Geldingadalur (a menos de una hora de Reikiavik) vertieron durante los dos últimos veranos.
Para contrarrestar el fuego, el hielo del Langjökull, el segundo glaciar más grande de Islandia, te espera a unos 100 km de la capital.
Por último, si buscas un descanso en aguas termales, nada como la popular Laguna Azul, situada a unos 45 minutos de Reikiavik.
Aunque puedes llegar a todos estos lugares mediante excursiones contratadas, también puedes alquilar un coche en Islandia y organizar el viaje por tu cuenta.
- Dónde dormir en Reikiavik: Grettir Apartments, es una estupenda opción para dormir cerca del centro.
- Dónde comer en Reikiavik: el restaurante Messinn está también en el centro y ofrece mariscos y pescados de calidad a un precio más que razonable (para los estándares de la ciudad).

2. Braga, Portugal
Si prefieres un destino más cercano para aprovechar al máximo el puente de agosto, Portugal posee varios rincones atractivos que ofrecer. Uno de ellos es la ciudad de Braga.
Braga se encuentra a unos 50 km, hacia el interior, de la famosa y bella Oporto. De hecho, si no quieres viajar en coche hasta Braga, la mejor manera de llegar a ella es volar a Oporto y tomar un tren desde allí.
Esta urbe portuguesa posee un patrimonio monumental inmenso y, sin embargo, no es tan conocida (ni visitada) como otras ciudades del país.
Considerada la capital religiosa de Portugal – su archidiócesis fue creada en el siglo IV -, Braga es también una ciudad de larga tradición universitaria. De hecho, aquí se encuentra la universidad más antigua del país.
Ese ambiente universitario le confiere un aire juvenil, desenfadado y cultural, que combina a la perfección con su belleza arquitectónica.
El casco histórico de Braga presenta monumentos como la catedral, el jardín de Santa Bárbara o la plaza de la República, la más bella de la ciudad y en la que siempre hay ambiente, gracias a las terrazas de bares y restaurantes.
Sin embargo, el monumento más importante de Braga se halla a las afueras, coronando una colina. Se trata del santuario del Bom Jesus do Monte. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, este santuario del siglo XIV presenta unas escaleras con ornamentos barrocos, fuentes y mucho más. Es uno de los lugares de peregrinaje más famosos de Portugal.
- Dónde dormir en Braga: el hotel Bracara Augusta es un cuatro estrellas, céntrico y a muy buen precio, que se alberga en un precioso edificio del siglo XVI.
- Dónde comer en Braga: la Taberna do Lebre ofrece platos típicos portugueses a muy buen precio.

3. Liubliana, Eslovenia
Uno de los lugares más desconocidos de Europa en el que puedes aprovechar al máximo el puente de agosto es Eslovenia.
En el centro del país, su capital, Liubliana, es una ciudad limpia y con visión de futuro, con una arquitectura que tiene cierto toque italiano.
Liubliana debe parte de su belleza a una catástrofe: un terremoto, en 1895, redujo a ruinas barrios enteros. Sin embargo, esto dio rienda suelta a la imaginación de visionarios como Jože Plečnik, quien construyó obras maestras del Art Nouveau a partir de los escombros.
Se trata de una ciudad joven, moderna y sostenible (en 2016 fue la Capital Verde Europea).
La zona okupa convertida en centro cultural, Metelkova, es el destino preferido de los hipsters. Allí, la música en vivo es algo habitual en sus bares, que proliferan entre demostraciones de arte urbano en un antiguo cuartel.
Entre sus monumentos destacan el castillo de Liubliana, que domina la ciudad desde lo alto de una colina desde hace unos 900 años; la plaza Prešernov trg, situada justo en el centro de la urbe; la catedral de San Nicolás; la Galería Nacional de Eslovenia, con más de 600 obras de artistas nacionales y europeos; y el parque Tivoli, ideal para relajarse y refrescarse un caluroso día de verano.
En los alrededores de la capital, no te puedes perder el lago Bled, con sus aguas cristalinas rodeadas de bosques y montañas. E, incluso, cuenta con un castillo que se asoma a un acantilado.
El complejo de cuevas kársticas de Postojna es otro lugar natural que merece la pena cerca de Liubliana.
- Dónde dormir en Liubliana: Galería Rooms presenta una buena relación calidad-precio para alojarse en Liubliana por unos días.
- Dónde comer en Liubliana: si quieres probar la buena cocina eslovena a un precio sorprendentemente barato, Das Ist Valter es tu restaurante en Liubliana.

4. Dingle, Irlanda
En el suroeste de la Isla Esmeralda, un brazo de tierra recubierto de verde, se adentra en las grises y frías aguas del Atlántico. Se trata de la península de Dingle y es uno de los mejores lugares a los que puedes ir para aprovechar al máximo el puente de agosto.
Dingle posee ese aire celta que cada vez cuesta más encontrar en las grandes poblaciones irlandesas. Allí, entre playas vírgenes, vastos campos de pastos y cultivos, y pequeños pueblos de pescadores, hombres y mujeres aún hablan gaélico en los pubs, mientras suenan arpas y violines al son de los sorbos a las pintas de ese preciado líquido oscuro al que llaman Guinness.
Aunque la península de Dingle se puede llegar a recorrer en un par de días, cinco te dará la ocasión de profundizar algo más en esa magnífica cultura ancestral irlandesa.
En el pueblo de Dingle merece la pena probar la crema de marisco que ofrecen en varios de sus restaurantes. Durante las noches de verano, el ambiente de los pubs es inmejorable y siempre tendrás la ocasión de conocer a gente local.
Pero para descubrir los mejores secretos de Dingle será necesario alquilar un coche y recorrer la península a conciencia.
Slea Head Drive – con un recorrido de unos 45 km – está considerada como una de las carreteras escénicas más bellas de Europa.
Conduciendo por esas estrechas calzadas irlandesas, llegarás a miradores al océano, yacimientos arqueológicos milenarios (como el Oratorio de Gallarus) y playas solitarias que son batidas con furia por las aguas del Atlántico.
Después, atravesarás el Paso de Connor, el puerto de carretera más alto de Irlanda. Está a poco más de 400 metros sobre el nivel del mar, pero los días de viento, lluvia y niebla – muy frecuentes en el país – eso es suficiente para que te tiemblen las manos al volante. Si el día es generoso, aprovecha para detenerte y maravillarte ante la panorámica que ofrece.
Ya casi saliendo de la península, la playa de Lahinch es una de las más bellas y largas del país, y una de las preferidas por los surfistas irlandeses.
En Dingle también se pueden realizar tours – en barco o kayak – para avistar ballenas y delfines.
- Dónde dormir en Dingle: Dingle Harbour Nights ofrece magníficas habitaciones con vistas al puerto.
- Dónde comer en Dingle: el restaurante Ashes Seafood se encuentra en la calle principal de Dingle y posee una gran selección de mariscos y pescados frescos. Además, también dispone de habitaciones para sus huéspedes.

5. Asturias, España
Y, por supuesto, en nuestro país también contamos con destinos que son perfectos para aprovechar al máximo el puente de agosto. Asturias es uno de ellos.
¿Por qué ir a Asturias unos días en agosto? Pues las razones son varias.
Por un lado, lo normal es que las temperaturas sean más agradables que en gran parte del resto del país. A pesar de los estragos que está causando el cambio climático, los veranos asturianos siguen presentando temperaturas diurnas soportables y noches refrescantes.
Otro motivo reside en el gran número de atractivos, tanto paisajísticos como monumentales, que posee Asturias.
Y, finalmente, Asturias presenta una magnífica relación calidad-precio tanto en restaurantes, como en hoteles y actividades.
Si hacemos una ruta en coche por Asturias podremos conocer la señorial Oviedo; acercarnos a los románticos pueblos pesqueros, como Cudillero o Luarca; admirar las iglesias prerrománicas, como la de Santa María del Naranco; realizar caminatas por los senderos que se adentran en las imponentes montañas de los Picos de Europa; descender en piragua las famosas aguas del río Sella; o darnos un chapuzón en las magníficas playas asturianas, como las de Llanes o la del Silencio, en Cudillero.
En definitiva, se trata de un destino total al alcance de todos.
- Dónde dormir en Asturias: el hotel Soho Boutique Oviedo ocupa el edificio que fuera la sede del Banco Asturiano. Perfecto alojamiento en el centro.
- Dónde comer en Asturias: no te equivocarás con ningún plato de la carta de Sidrería Narcea (Cangas del Narcea), un lugar que cuenta con huerta propia y unos platos asturianos de primera calidad a un precio popular.

