¿Tailandia? ¿Vietnam? ¿Camboya? ¿Y dónde quedó Laos? Parece que este último pasa desapercibido para muchos viajeros que andurrean por el Sudeste Asiático y, aunque silencioso y tranquilo, Laos brinda maravillas únicas en esta zona el mundo.
Apunta lo que la bloguera Claudia Rodríguez de Solo Ida te tiene preparado para hacer en Laos. Si quieres aburrirte a base de atardeceres infinitos y arrozales interminables puedes hacerlo pero este país regado por el grandioso río Mekong tiene mucho más para ofrecerte.
1. Pedalea por las calles de Vientián en busca de aires franceses
Vientián, la capital del país, supera escasamente los 700.000 habitantes y es completamente accesible en bicicleta. Alquila tus dos ruedas y explora la ciudad en busca de las huellas francesas resultado de su época como protectorado de Francia. Nombres de las calles en laosiano y francés, un arco del triunfo (Patuxai) que nos recuerda a aquel que corona a los Campos Elíseos en París y, sobre todo, decenas de boulangeries esperando a que soportes el calor a base de buen café, baguettes y croissants.
¿Con ganas de hacer más deporte? ¡Acércate al atardecer a la orilla del Mekong y practica ejercicio con los locales mientras ves el sol caer sobre el río!
Encuentra el hotel perfecto en Vientián
2. Descubre una de las maravillas naturales de Laos, la cueva de Kong Lor
¿Cansado de ver lo que todo el mundo quiere ver? A Kong Lor llegó la conexión a internet hace escasamente dos meses, lo que se traduce en un paraíso alejado del mundanal ruido. Disfrutar de una meseta rodeada de formaciones kársticas y repleta de arrozales de un verde tan intenso que no puedes dejar de fotografiar, intercambiar sonrisas con sus habitantes todavía sorprendidos por los turistas que deciden visitar su aldea y, ¿por qué no?, alojarte en casa de alguno de ellos.
Porque a Kong Lor se va a visitar el río subterráneo de 7,5 kilómetros con impresionantes estalactitas y estalagmitas pero se sale con la sensación de haber descubierto el verdadero Laos.
3. Dale al kayak en la preciosa Vang Vieng
Hace mucho tiempo que Vang Vieng dejó de ser un pueblo tranquilo tras la llegada masiva de mochileros en busca de fiesta; sin embargo, hoy poco queda de las peligrosas juergas a uno y otro lado del río Nam Song. Solamente un par de bares quedan abiertos para aquellos que estén locos por tomarse unas BeerLao tras una jornada de tubing, o lo que es lo mismo, alquilarse un flotador y dejarse llevar por la corriente…
Mueve tus huesos y disfruta del paisaje kárstico de esta ciudad de Laos dándole al remo a bordo de un kayak, adéntrate en sus sagradas cuevas y recorre los alrededores siguiendo algunas de las interesantes rutas de trekking.
4. Déjate impresionar por el verde intenso de los arrozales
Si hay algo que se saca en claro tras recorrer Laos de norte a sur en autobuses de muy lento recorrido es que es un país tremendamente verde. La poca densidad poblacional (29 habitantes por Km2) hace que mires donde mires, la jungla o los arrozales estén ahí para alegrarte la vista. ¿Por qué no dedicarse un día a recorrerlos cámara en mano?
5. Degusta la gastronomía laosiana
Aunque menos variada que la de sus países vecinos, la gastronomía de Laos tiene mucho que ofrecer al que se atreva a salirse de la ruta del pancake. El ingrediente principal, el sticky rice o arroz glutinoso servido en unas preciosas cestas, acompaña a ricos curris y a una sabrosa ensalada de carne e hierbas regada de lima, el laap.
¿Qué mejor que una buena baguette y un aromático café para desayunar? La impronta francesa es fácilmente palpable a primera hora de la mañana, cuando los puestos de bocadillos crecen como setas. Las baguettes de paté, huevos y bacon se acompañan del riquísimo café que se cultiva en la Meseta de Bolaven, al sur del país.
6. Explora templos perdidos y devorados por la jungla
Los templos de la vecina Camboya son impresionantes pero casi nadie ha oído hablar del espectacular Wat Phou en la región laosiana de Champasak. Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2001, este conjunto de templos de arquitectura jemer construido en el siglo XI deja boquiabierto a cualquiera por la naturaleza espectacular que lo rodea. Sus diseñadores se basaron en la montaña que reinaba su ciudad y, actualmente, el viajero queda impresionado por la grandiosidad de la meseta en la que Champasak se sitúa.
7. Roba sonrisas a los locales
Tailandia, el país de las sonrisas… ¡Laos debería ser el de las sonrisas de oreja a oreja! Sencillos, tranquilos, humildes, generosos… Se me acaban los adjetivos para la gente de Laos. Devuelve las sonrisas que te regalarán allí por donde pases, ¡son gratis!
No te sorprendas si te dejan intervenir en uno de sus celebraciones tradicionales. En la ceremonia del Baci, por ejemplo, se regalan buenos deseos mientras se colocan pulseras de algodón blancas a los homenajeados. Mucho ojo, que la fiesta continúa con el lao-lao, un whisky de arroz que hará que más de uno pierda la cabeza.
8. Recorre los templos de la majestuosa Luang Prabang al amanecer
Luang Prabang, la primera capital de Laos, es majestuosa de por sí de día pero no te olvides de madrugar durante tu estancia para vivir por ti mismo una de las procesiones más famosas del mundo: el Tak Bat o la Procesión de las almas.
Cada mañana, a las 5:30, monjes de las decenas de templos de la ciudad salen a la calle en silencio para recolectar los alimentos (en mayor medida arroz y frutas) que los habitantes de Luang Prabang les entregan a su paso. Descalzos, sin mirarles a los ojos y sin tocarles, los laosianos siguen cada mañana las pautas que el budismo señala y así poder alcanzar el nirvana.
Contemplar en silencio este acto tan común para ellos y excepcional para nosotros con el escenario de los preciosos templos de Luang Prabang es algo que no se debe dejar de hacer en Laos.
9. Conduce tu motocicleta por la llamada Meseta de Bolaven
Siempre con precaución, alquila una moto en la ciudad de Paksé y explora esta zona casi desconocida de Laos a tu aire. La Meseta de Bolaven ofrece para aquellos que se atrevan paisajes espectaculares a base de cafetales y cataratas que te dejarán con la boca abierta.
10. Relájate frente atardeceres de ensueño sobre el río Mekong en las 4.000 islas
Si todo lo demás te ha dejado extenuado, no te preocupes, ha llegado el momento de tumbarte en uno de los lugares más encantadores de Laos: las 4.000 islas. Posiblemente el lugar más relajado del Sudeste Asiático, este conjunto de islas en el centro del río Mekong está repleta de bungalós aprovisionados de hamacas que harán las delicias de los más perezosos. Además de llevarte en la retina la curiosa vida de los locales de estas inusuales islas, el haber llegado hasta aquí tiene de premio unos atardeceres de escándalo por el módico precio de 2€ la noche.
¿Has estado ya en Laos? Recomiéndanos tu rincón favorito y ayuda a crecer a este artículo.
Si Asia te fascina, estos artículos te van a encantar:
- 10 lugares de Tailandia que no te deberías perder
- 10 experiencias en Indonesia para recordar
- 10 cosas estupendas que puedes hacer en Koh Samui, Tailandia
- 9 cosas fantásticas que hacer en Koh Phangan, Tailandia
- 10 cosas que hacer en Koh Tao, la isla de moda en Tailandia
- 10 cosas que deberías hacer en Sri Lanka, sin excusas
- 10 cosas que hacer en Chiang Mai, un rincón mágico de Tailandia
- Los 10 rincones secretos de Asia que no te puedes perder en 2014
- 10 comidas que tienes que probar en Tailandia
- 5 propuestas de turismo sostenible en Indonesia
- Viajar a Tailandia: 8 consejos para no tener problemas
- Las 7 mejores cosas que hacer en Phnom Penh, Camboya
- Los 7 mejores lugares que visitar en Camboya
- Vacaciones en el Sureste Asiático: Qué visitar en Malasia
- 10 cosas gratis muy estupendas que puedes hacer en Bangkok
- 10 islas increíbles de Tailandia para vivir unas vacaciones fantásticas
- Los 10 mejores lugares de Tailandia: Tigres, Templos y Muay Thai
