En cualquier caso, viajar durante la temporada de Navidades puede sacar en todos nosotros algo de indiferencia. Ya sea transitando por aeropuertos a tope de gente, o por el estrés de llegar a la mesa de Navidad y encontrarte con familiares lejanos con los que siempre te peleas. Sé considerado y piensa en los asistentes de vuelo, los recepcionistas de hotel, los taxistas y los miles de trabajadores de la industria del Turismo que pasarán sus “vacaciones” asegurándose de que tú tengas un buen viaje.
Reprime a tu yo más gruñón estás Navidades en la carretera con estos 13 consejos para ser un héroe de los viajes de Navidad:
1. Echa una mano en las máquinas de auto facturación
¡Felicidades! Te has organizado, imprimido tu tarjeta de embarque en casa y dejado tus maletas en el mostrador de facturación con una eficiencia que ya querrían los Reyes Magos y sus pajes. Pero de repente ves a alguien que está teniendo problemas con las maquinitas en las que hay que hacer la facturación. Entre el escáner para los pasaportes y el teclado digital que no está bien alineado, estos mostradores de facturación pueden ser un inicio de las vacaciones bastante estresante. No te cuesta nada regalarle a esa persona cinco minutos de tu tiempo para ayudarles a empezar con buen pie. Este pequeño acto de amabilidad seguro que les pone una sonrisa en la cara y te hace sentir mejor.
2. Alégrale el día al personal de seguridad
Pasarte el día diciéndole a la gente que vacíen sus bolsillos y se quiten el cinturón debe ser algo bastante aburrido, y todavía más en Navidad, cuando lo que querrías es estar frente a la televisión o comiendo con tu familia. Alégrale el día al personal de seguridad con una broma inofensiva. Pero si la comedia no es lo tuyo por lo menos facilítales las cosas. Sigue las instrucciones y no pases por el escáner con el móvil en el bolsillo. Los trabajadores del aeropuerto no tendrán que perder el tiempo contigo y tú tendrás más tiempo para hacer las últimas compras de Navidad en las tiendas del Duty Free.
3. No estés al acecho de la puerta
Todos sabemos de qué tipo de individuo estamos hablando: el que mira continuamente a la puerta, a punto para saltar en cuanto se abra el vuelo, sin ni tan siquiera importarle si es el turno de su fila. Relájate estas Navidades. Los amontonamientos en la puerta de embarque pueden retrasar el proceso de subir al avión para todo el mundo. Tómate un café tranquilamente, siéntate y escucha algo de música. Y cuando avisen de que tu vuelo está a punto de embarcar espera a tu turno para ponerte en la cola. Te lo pasarás mejor y tus compañeros de viaje te lo agradecerán.
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4. No te quites los zapatos
¿Verdad que no te subirías a un bus, te quitarías los zapatos y te darías una vuelta? Pues para alegría del resto de los pasajeros, por favor, mantén tus pies dentro de tus zapatos. Si te preocupa la presión en la cabina o la hinchazón entonces asegúrate de que llevas un calzado cómodo y muévete… Los tacones mejor los dejas para la cena de Navidad.
5. Ayuda a la gente a sacar su equipaje de la cinta
Has conseguido colocarte frente a la cinta de equipaje y sacar tu maleta a la primera. Entonces ves a alguien que está teniendo problemas con la suya. Demuestra que puedes ser un buen samaritano y ayúdale a sacar la maleta de la cinta. Es una buena manera de conocer a gente y seguro que te llena de satisfacción, de esa que no se consigue con dinero.
6. Compra un oso de peluche
No son sólo para la Navidad, pero es uno de los mejores momentos del año para comprar algo mono y peludo en el Duty Free. Llévate una mascota suave y achuchable para alguien especial, hazla tu compañera de viaje o, incluso mejor, dásela al niño gritón que te está destrozando los riñones dándole patadas a tu asiento. Seguro que les anima y a ti te dará un respire. Todos salimos ganando.
7. No pidas una Coca Cola light en el avión
Por supuesto que puedes, pero en realidad servir una bebida con gas es complicado en las alturas. La presión de la cabina vuelve locas a las burbujas y se ve que los asistentes de cabina podrían servir a tres pasajeros en el tiempo que tardan en darte tu dosis de cafeína carbonatada. Así que se considerado con los niveles de hidratación de tus compañeros de viaje y pide bebidas con esto en mente.
8. Cambia de asiento para que los grupos puedan sentarse juntos
Nadie quiere estar sólo en esta época del año. Mantén el espíritu de la Navidad vivo ofreciéndole tu asiento a grupos de viajeros que han sido separados por la malévola asignación de asientos automática. De esta manera familias y amigos podrán disfrutar de una película juntos… y tú quizás consigas un asiento mejor como premio a tu amabilidad.
9. No tengas prisa para salir del avión
Seguramente tendrás ganas de desembarcar y correr a los brazos de tus seres queridos en la zona de llegadas, pero empujar a la gente para ser el primero en salir no te llevará muy lejos y pondrá de mal humor a los demás pasajeros. De la misma manera, sacar tu equipaje de los compartimientos superiores antes de que se haya apagado la señal de cinturón posiblemente te cueste una humillación pública cuando el personal de cabina te eche la bronca. O eso, o le puedes dar a alguien en la cabeza con tu maleta. Ahórrate los daños personales y la vergüenza esperando a tu turno.
10. Dale propina al taxista
Has aterrizado, desembarcado del avión siguiendo las normas, sonriendo a los asistentes de vuelo en tu camino, recogido tu equipaje y ahora vas en taxi de camino a disfrutar de la Navidad con tu familia y seres queridos. Que no se te olvide darle una propina al simpático taxista cuando llegues. Estar en la carretera en Navidad puede ser algo un poco triste, así que incluso si se pierde o usa Google Maps para llegar al destino, haz como los Reyes Magos y déjale algo que le haga empezar bien las fiestas.
11. Aprende algunas frases en el idioma local del personal del hotel
¿Te vas lejos estas Navidades? Pues aprende algo del idioma local de los trabajadores del hotel. Esto no sólo te ayudará a comunicar tus necesidades navideñas con ellos, sino que también te permitirá desearles una Feliz Navidad en la lengua local. Seguro que te lo agradecen y, de paso, entenderás su cultura algo mejor.
12. Deja tu habitación del hotel tal y como la encontraste
A no ser que seas un Rolling Stone, no tienes derecho a dejar tu habitación del hotel como si fuera una leonera. No hace falta que la limpies, pero no estaría de más dejar la cama hecha o asegurarte de que el baño no da asco antes de hacer el check out. Piensa en la sonrisa del personal de limpieza del hotel cuando abran la puerta y se encuentren con una nota de agradecimiento en la mesilla en lugar de con los restos de la cena que pediste ayer al servicio de habitaciones.
13. Felicita al chef del hotel
¿Este año vas a delegar en otra persona el trabajo duro y las horas de lavar platos de la comida de Navidad? Atibórrate de pavo o de lo que te apetezca, pero recuerda darle las gracias al chef que se ha encargado de tu almuerzo. Hacerle llegar tus felicitaciones al chef del restaurante del hotel le alegrará el día y quizás incluso puedas llevarte algunas sobras a casa para no tener que cocinar tampoco en San Esteban.
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