Los hay para todos losgustos: gastronómicos, de ropa vintage,de antigüedades o de todos aquellosobjetos apetecibles y susceptibles de acabar metidos en tu maleta de vuelta aEspaña. Los mercados londinenses son un musten todo viaje que se precie a la capital británica, lugares en los que tomarleel pulso a la ciudad y a su cosmopolita sociedad. ¿Pero dónde, cómo y cuándo conocerlos?
En Skyscanner hemos decididohacer una selección de los mercados más emblemáticos, los más concurridos yaquellos otros que, quizás sin ser tan famosos, merecen una visita. Desde el mítico Camden Lock hasta el antológicoOld Spitalfields, del modernoBrixton al siempre animado Brick Lane… Ve preparando el bolsillo y el apetito,¡porque querrás visitarlos todos!

1. Covent Garden: encanto a raudales
No importa a qué hora sevisite este icónico barrio del centro londinense: siempre estará ambientado. La gran oferta comercial que sedespliega por las callejuelas que lo rodean, los famosos artistas callejerosque demuestran todo tipo de facetas en su plaza principal y el encanto querezuma cada centímetro de sus edificios lo convierten en un lugar maravilloso.Tanto, que aquí mismo fue donde seinstaló, hace siglos, el mercado de verduras y frutas más grande de Londres.
Poco tiene que ver ya aquelmítico lugar con lo que es hoy: lasmanzanas y patatas han sido sustituidas por elegantes negocios que venden delicatessen y productos británicos comochocolate, galletas o bonitos recuerdos. Aún así, adentrarse en el edificio donde se instalaba el antiguo Apple Marketmerece la pena, aunque sea, simplemente, por contemplar cómo se desarrolla laactividad en sus galerías. Y de paso, cómo no, contentar el apetito: las cafeterías y restaurantes instalados ensu interior son apuesta segura.

2. Borough Market: pura historia
Fundado en el siglo XIII, se trata del mercado más antiguo de Londresy, por lo tanto, el de más solera: se halla entre las calles Southwark Street yBorough High Street, junto al Támesis, muycerca del London Bridge y del inmenso edificio de The Shard, y aún conservaesa esencia propia de los lugares con historia.
En sus inicios en él sevendían, sobre todo, frutas y verduras, aunque la variedad de productos fueampliándose con los años. Hoy en día, visitarBorough Market supone pasear entre puestos de ricas viandas que incluyendesde carnes, pescados o marisco a quesos llegados desde los rincones másrecónditos, cervezas, vinos, tés, repostería y muchos, muchísimos productos gourmety ecológicos tanto nacionales como internacionales.
¡Pero eso no es todo! Comoocurre con otros muchos mercados repartidos por el planeta, lo que en su díaera, simplemente, un enclave al que ir a comprar comida se ha idodiversificando. ¿Qué queremos decir con esto? Pues que si quieres aprovecharcuando lo visites para acudir al barbero,comprar unas flores para decorar tu casao, por qué no, tomar un vino y unas ostras, aquí también podrás hacerlo.

3. Columbia Road Flower Market, el más colorido
Las flores: ellas son las grandes protagonistas de este histórico mercado quelleva celebrándose cada domingo nada menos que desde el siglo XVIII. ¡Ahí esnada! Y aunque hoy en día Columbia Road, en el barrio de Shoreditch, ha sido conquistado por un movimiento alternativo repletode jóvenes hípsters, su historia arrancó tres siglos atrás de unamanera muy diferente. Por aquella época, sin ir más lejos, la calle donde hoyse extiende el mercado era tan solo un camino de tierra por el que las ovejasse dirigían hacia el matadero.
La promotora de este hermoso proyecto fue Angela Burdett Coutts,una adinerada señora que durante la época victoriana invirtió gran parte de suriqueza en programas humanitarios y de caridad. Hoy los antiguos edificios victorianos continúan colindando esa pequeñaavenida que cada domingo amanece repleta de alegres puestos de flores: losramos de rosas y tulipanes, las orquídeas y las plantas aromáticas se hacen conel poder y lo más normal es cruzarse, en varias calles a la redonda, conjóvenes cargando con algunas de ellas en sus brazos. Será difícil no caer en latentación de llevarte un ramo a casa.

4. Camden Lock, un clásico
El rebelde. El canalla. El que lleva situado en el primerpuesto del ranking de mercados que los turistas ansían visitar Londresdesde tiempos inmemoriales: ¿quién no haposado alguna vez frente a los míticos edificios de Camden Town, con suszapatillas gigantes colgando de las fachadas? El movimiento punk que se desarrolló en la zona allápor la década de los 70, mantiene de alguna manera un espíritu alternativo, apesar de los miles de turistas que cada día lo visitan.
Y aquí, más allá de pasearpor la icónica calle principal —Camden High Street— o parar en cada uno de susestrafalarios comercios en busca del outfitmás llamativo, también hay lugar para unpar de mercados. Por un lado, aquel en el que la ropa de segunda mano es laprotagonista: joyas, complementos,prendas varias o zapatos se disponen en los tenderetes a la espera del clienteperfecto. También los jóvenes diseñadores, aquellos que arriesgan algo másen sus propuestas, tienen aquí espacio. Por otro lado, la gastronomíatambién tiene un importante lugar en Camden: es el sitio perfecto para comerplatos internacionales de lo más variados y a precios casi irrisorios.Aunque abren todos los días, es buena idea evitar los fines de semana: lacantidad de gente que acude a visitarlo se multiplica considerablemente.

5. Old Spitalfields Market, ¿alguien dijo elegancia?
La cosa se pone algo masglamurosa en esta ocasión: nos vamos hasta el barrio de Spitalfields, entre lascalles Brick Lane y Bishopsgate, para adentrarnos en el lujo y la elegancia delOld Spitalfields Market, un edificio decorte victoriano levantado en 1876 y sede de un hermoso mercado que, sinembargo, ya había visto la vida allá por el 1600.
Boutiques demoda de lo más vanguardistas, tiendas delicatessen,pequeños y coquetos cafés y una variada oferta gastronómica componen algunos desus atractivos. Y todo, absolutamente todo, de la mano de artesanos independientes que se vuelcan en sus proyectospersonales para dar forma a su inspiración. 110 puestos acogen propuestas de lo más diversas muy diferentes alo que puede encontrarse en otros mercados.
¿Un detalle más? Además deaquellos puestos que funcionan de manera perenne en el mercado, cada sábado el Old Spitalfields Marketacoge a un buen grupo más de originales diseñadores que exponen sus creaciones,mientras que el jueves es el día delarte: acuarelas, óleos, retratos… Artistas de todos los niveles exponen suobra en Spitalfields a precios increíblemente competitivos.

6. Seven Dials: hora de comer
Lo que en el siglo XIX fue un inmenso almacén de plátanos hoyacoge, en el corazón del estiloso barrio de Seven Dial´s, un mercado gastronómico que ha revolucionado la esfera foodie de la capital inglesa.Dividido en dos plantas, las propuestas más originales se encuentran aquí, ellugar escogido por muchísimos locales para disfrutar del perfecto afterwork y disfrutar de ricas viandas.
Junto al pasillo que hace deentrada en la primera planta se colocancada día un puñado de puestos regentados por artesanos en los que comprardesde coquetos ramos de flores a pan artesano o quesos. En el interior, elespacio superior cuenta con propuestas gastronómicas que engloban desdeaquellos platos de raíces mexicanas a exquisitas hamburguesas, los míticos fish and chips o uno de los negocios máspeculiares y originales: el primer bardel mundo que cuenta con una cinta transportadora, al estilo japonés, en la que sirven hasta 30 tipos de quesosdiferentes.
Una vez en el piso de abajo, un djameniza las veladas pinchando música para acompañar a los vinos, cervezas ycopas que sus bares sirven sin cesar a todos aquellos clientes deseosos dedesconectar durante unas horas. En un rincón, otro proyecto de lo más curioso: una librería compuesta únicamente por publicaciones dedicadas a lagastronomía.

7. Brick Lane: la vuelta al mundo
Se puso de moda hace ya unosaños y, aunque cada vez más frecuentada por turistas, Brick Lane sigue siendo un lugar perfecto para dedicarle un día duranteel fin de semana, cuando los diversos mercados que se despliegan en suscalles tienen lugar. Y los hay de lo más variopintos: gastronómicos —cómo no—,de artículos vintage, de moda, deantigüedades e, incluso, de arte. Quizásel más famoso sea el Sunday Upmarket, en el que se despliegan hasta 140 puestosen los que será difícil no acabar gastando unas libras.
Para retomar fuerzas tras unamañana de compras, lo ideal será que teatrevas con cualquiera de los restaurantes hindús de la zona —el barrio seha caracterizado siempre por ser hogar de numerosas comunidades de inmigrantes,por lo que su gastronomía es una absoluta locura— o con el Boiler House Market: tenderetes de comida marroquí,libanesa, coreana o malaya —entre otras muchas— harán las delicias de losespíritus más foodies. ¡Y que aproveche!
Por cierto, para los amantesdel arte urbano, un tip más: Banksy,D*Face o Ben Eine son solo algunos de los artistas callejeros que han dejadoplasmada su inspiración en paredes de Brick Lane.

8. Portobello Market, la esencia de Londres
Clásico donde los haya, quienhaya visitado Londres y no haya pasado la mañana del sábado entre tenderetes yantigüedades en el mercado de Portobello, es que aún le queda por vivir unaexperiencia obligada. Y es que pasear alo largo de esta avenida de tres kilómetros en pleno barrio de Notting Hill eshacerlo amparado por la tradicional estampa de las casitas de colores quetantas postales protagonizan, y entretenido con la multitud de productos que seofrecen en sus diferentes puestos.
El ambiente en Notting Hillsiempre es tranquilo y a la vez animado, peculiar a la par que encantador: comenzó a celebrarse en el siglo XIX y fueya alrededor de 1950 cuando se especializó, de alguna manera —aunque havuelto a diversificar su oferta— enreliquias y antigüedades. Hoy, sin embargo, junto a piezas únicas con añosde historia podrás encontrar puestos con frutas y verduras y artículos vintage. Así es uno de los mercados más bonitos de todo Londres: el lugarideal para tomarle el pulso a esta zona.

9. Brixton, mercados para todos los gustos
El barrio que vio nacer al mítico David Bowie —de hecho,cuenta con un mural en su honor que es una absoluta maravilla— derrocha autenticidad a raudales. Ypara darte cuenta de ello, vale, simplemente, con que pasees por su animadomercado: cada día decenas de tenderetesocupan la histórica Electric Avenue, la primera calle de Londres que contó conluz eléctrica.
En sus mostradores lo queencontrarás será todo tipo de alimentos y enseres de uso rutinario en loshogares: desde patatas y zanahorias a sábanas, toallas o bolsos. Y es que parte de su encanto es, precisamente, quese trata de un rincón que viven y disfrutan, sobre todo, sus vecinos. Sinembargo, solo tendrás que caminar unos pasos para toparte con otros dosmercados muy diferentes —y, estos sí, más visitados por turistas—: el Brixton Arts & Craft Market, dondeartistas locales exponen algunas de sus creaciones, y el Brixton Village Market, unas hermosasgalerías, en el que pasarás horas y horas sin apenas darte cuenta.
¿Y qué encontrarás en él?¡Pues un poco de todo! Algunos comercios en los que adquirir prendas y objetostraídos desde puntos de lo más diversos —bolsoshechos con telas africanas son solo un ejemplo—, y coquetos bares y restaurantes en los que, de la misma forma,también probar sus sabores. ¿Qué te parece una rica pasta italiana o unosfideos chinos? Este será tu sitio: no se nos ocurre mejor plan para disfrutarde este trocito de Londres.

10. Greenwich Market: con el extra de las mejores vistas
Llega el momento de ponerrumbo a la ribera sur del Támesis, concretamente, al barrio de Greenwich, parados cosas: la primera, disfrutar de suestupendo mercado —al fin y al cabo, en eso estamos— y, la segunda yaprovechando la coyuntura, visitar elMeridiano de Greenwich o Meridiano Cero. Es decir, el meridiano a partirdel cual se miden las longitudes y desde el que, además, obtendrás una de las mejores vistas de Londres que puedes imaginar.
Sobre el mercado, ¿quépodemos decirte? De un estilo a medias entre Old Spitalfields Market y BoroughMarket, en este mercado cubiertoencontrarás tanto gastronomía como moda y complementos. Pequeños artesanosaprovechan el lugar para exponer sus propuestas, ya sean carteras, bolsos oprendas de ropa, a la par que algún cocinero asiático se afana, algunospasillos más allá, en preparar los fideos vietnamitas más exquisitos que hayasprobado en mucho tiempo. Solo un apunte:abre todos los días de 10 a 17:30 excepto los lunes, que cierra.

