Viaja o ve de vacaciones a Albania
Situada en la península de los Balcanes, frente al talón de la bota de Italia, Albania tiene una de las costas más inmaculadas del Mediterráneo. ¿Y por qué nadie lo sabe? Porque el país estuvo cerrado al mundo durante sus décadas de gobierno comunista. Sin embargo, cada año son más los visitantes que reservan viajes a Albania. ¿Te animas a descubrir por qué lugares como Tirana, Ksamil, Gjirokastër y Berat están convirtiendo a Albania en el próximo gran destino turístico de Europa?
Los mejores destinos de Albania
Albania: datos clave
Idioma
Albanés
Moneda
Lek albanés (L)
Zona horaria
UTC+1 (CET) y UTC+2 (CEST)
Lo mejor de unas vacaciones en Albania

Fantasmas del comunismo
Albania pasó décadas detrás de lo que se conoce como la cortina de hierro, la mayor parte bajo el gobierno del dictador Enver Hoxha. Las cicatrices de aquella época aún están patentes en los miles de búnkeres de hormigón que salpican el país, algunos de los cuales son ahora galerías de arte contemporáneo. En Tirana, el museo House of Leaves cuenta la historia del extenso estado de vigilancia de Hoxha.
Castillos y ruinas
Vale la pena visitar los cuatro sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en Albania, entre los que se encuentra el yacimiento arqueológico de Butrint, con ruinas que datan de tiempos prehistóricos. Las calles empedradas del histórico Gjirokastër conducen a un castillo otomano con siglos de antigüedad que regala unas vistas panorámicas al valle, mientras que Berat, apodada «la ciudad de las mil ventanas», cuenta una fascinante historia de coexistencia religiosa entre cristianos, musulmanes y judíos durante la época medieval.
Alpes albaneses
Uno de los mejores planes cuando se visita Albania es hacer senderismo. En el norte del país, los Alpes albaneses cuentan con algunos de los senderos más desafiantes de Europa. Una de las rutas más populares va de Valbona a Theth, atravesando densos bosques de hayas y preciosas cascadas. Los encantadores pueblos de montaña con los que te irás topando a lo largo del camino tienen alojamientos adaptados a los excursionistas y te mostrarán la maravillosa hospitalidad local.









Qué hacer en Albania

Principales lugares de interés
Retrocede en el tiempo mientras paseas por las calles adoquinadas de 2000 años de antigüedad de Berat. No te pierdas las ruinas romanas del Parque Nacional de Butrint donde podrás contemplar el teatro griego y el castillo veneciano. Empaca unos prismáticos, ya que cientos de especies de aves migratorias pasan por el parque. Las aguas turquesas de Blue Eye atraen a los visitantes que buscan una oportunidad para tomar fotos. Acude temprano por la mañana para evitar las aglomeraciones.
Playas
Podría decirse que la Riviera albanesa (o Bregu) es el secreto mejor guardado del Mediterráneo y es sin duda el lugar donde encontrarás las mejores playas de Albania. Ksamil es conocida por sus clubes de playa y por su amplia oferta para practicar deportes acuáticos, mientras que la ciudad de Sarandë, más grande, cuenta con infinidad de resorts y una animada vida nocturna. A pocos kilómetros de distancia se encuentra el misterioso Blue Eye, un manantial frío tan profundo que se dice que nadie ha tocado el fondo.
Naturaleza
El agua es el denominador común de cualquier viaje a Albania. Da un paseo en barco por las aguas cristalinas del río Shala o prueba el rafting en el Vjosa, uno de los últimos ríos salvajes de Europa y la columna vertebral del parque nacional más reciente del país. También puedes darte un chapuzón en un baño termal o ver pelícanos dálmatas desde las orillas del lago Shkodra.
Cultura y museos
Descubre la historia de un pasado turbulento en algunos de los mejores museos de Albania. El Museo Histórico Nacional de Tirana cuenta con exposiciones dedicadas a la monja albanesa, Madre Teresa de Calcuta. En el norte de Shkodra, el inquietante Sitio del Testimonio y la Memoria es una prisión convertida en un monumento a las víctimas de la represión comunista. También en Shkodra, el Museo Marubi ofrece interesantísimas exposiciones fotográficas.
Gastronomía
La cocina albanesa es una mezcla de influencias mediterráneas y balcánicas. Por lo general, encontrarás más carne y pasta en el norte y más cítricos y mariscos en el sur. Los restaurantes de Albania sirven platos como el «byrek» (una especie de empanada salada), el «tavë kosi» (una cazuela de cordero al horno con yogur) y el «fërgesë» (un guiso de tomate, feta y pimientos). Buenas noticias para los vegetarianos: los albaneses se sitúan entre los mayores consumidores de frutas y verduras en todo el mundo.
Ideal para familias
Cerca de Tirana, el teleférico Dajti Express conduce a un parque de aventuras en la cima de la montaña con minigolf, patinaje y ponis. En las inmediaciones se encuentra Bunk'Art 1, un antiguo refugio antiaéreo que se ha convertido en un museo de arte. ¿Te sientes un poco aventurero? Pasa un fin de semana haciendo rafting por el cañón de Osumi, de tres millones de años de antigüedad, o a lo largo del río Vjosa.
Descubre la mejor época para viajar a Albania
El tiempo en Albania
De marzo a mayo: gracias a su clima suave y a que hay menos gente, la primavera podría ser la mejor época para visitar Albania. En mayo, las rutas de senderismo se llenan de gente cuando florecen las flores silvestres.
De junio a agosto: el verano es la época ideal para ir a la playa. Disfrutarás de un clima seco y cálido, y de unas condiciones perfectas para nadar. En Sarandë y Ksamil los precios son más altos y hay más turistas.
De septiembre a noviembre: las temperaturas más frescas hacen que el otoño sea un buen momento para adentrarse en el interior y disfrutar del final de la temporada de senderismo en Albania y de algunos festivales de la cosecha. octubre es húmedo y noviembre aún más.
De diciembre a febrero: los meses más fríos de Albania traen lluvia a la costa sur y nieve a las montañas del norte. Es una gran noticia si quieres ir a las pistas de Bigëll-Dardhë en Korçë.
Eventos en Albania
Día de la Primavera (marzo): los parques y plazas de Elbasan y Tirana cobran vida con acróbatas y músicos en esta celebración de la primavera que se remonta a la época pagana.
Kala Music Festival (junio): este festival de música electrónica independiente en Dhërmi cuenta con escenarios de playa al aire libre, un programa de bienestar y mucho más.
Festival Internacional de Cine de Tirana (octubre): este festival de una semana presenta el mejor talento cinematográfico de los Balcanes y más allá con más de 200 proyecciones, además de premios y fiestas.
Festival Nacional de Folklore de Gjirokastër (varía): cada cinco años, decenas de miles de visitantes acuden al lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO para celebrar la música y la danza tradicionales, lo que lo convierte en uno de los mayores eventos culturales de Albania.
Infórmate antes
Cómo moverte por Albania

Transporte público
Autobuses: esta es la forma más barata y flexible de llegar a casi cualquier lugar al que necesites ir en Albania. También hay una red de minibuses, llamados «furgons», que circulan entre pueblos y ciudades.
Trenes: la escasa red ferroviaria de Albania se creó en la era soviética y no ha cambiado mucho desde entonces. A menos que te gusten los viajes lentos y nostálgicos, evita estos trenes antiguos y opta por moverte en autobús.
Barcos: el ferri Corfú-Sarandë funciona a diario, con barcos rápidos y lentos que cruzan el mar Jónico en 30 a 90 minutos varias veces al día. También hay ferris nocturnos al sur de Italia desde Durrës y Vlorë y un espectacular ferri de dos horas y media a través del lago Komani entre Koman y Fierza.
Vuelos nacionales
Albania es un país pequeño, por lo que no hay vuelos nacionales entre ciudades. La mayoría de los vuelos internacionales aterrizan en Tirana. Desde allí, puedes desplazarte en autobús o en coche.
Conducción
Con tantos paisajes pintorescos, Albania es un gran lugar para hacer un viaje por carretera. Algunas carreteras rurales están en mal estado y los pasos de montaña más empinados pueden ser sinuosos, así que mantente alerta. Encontrar un vehículo con transmisión automática puede ser un desafío.



